Boxeo

La maquinaria detrás de Canelo no podía permitir que ganara Golovkin en Las Vegas

Canelo Álvarez vence a Golovkin y es campeón mundial mediano

Las mejores imágenes del combate del año donde el El mexicano Saúl Canelo Álvarez se convirtió en el nuevo campeón mundial de los pesos medianos al derrotar por decisión mayoritaria al kazajo Gennady Golovkin en Las Vegas el Sábado en la noche.
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Las mejores imágenes del combate del año donde el El mexicano Saúl Canelo Álvarez se convirtió en el nuevo campeón mundial de los pesos medianos al derrotar por decisión mayoritaria al kazajo Gennady Golovkin en Las Vegas el Sábado en la noche.

Gennady Golovkin es uno de los tipos más nobles del mundo, pero evidentemente llegó al limite. Cuando el kazajo bajó del ring en la Arena T-Mobile sabía que no le iba a conceder una palabra a HBO, que no iba a ser parte de la farse montada en su contra.

¿Por qué se lanzó a los camerinos sin esperar por el micrófono de Max Kellerman? Sencillamente, ya era demasiada la falta de respeto. Por una vez se podía aceptar lo de aquel empate que nunca existió, pero lo de este sábado 15 de septiembre era inaceptable.

Golovkin esperaba un ambiente más limpio y claro, después del tema del dopaje de Saúl “Canelo’’ Alvarez, y sin embargo, descubrió que el asunto era más turbio de lo que podría pensarse, que contra esta maquinaria en respaldo del mexicano no bastaban las buenas intenciones.

Estamos hablando del mismo Canelo al que un juez increíble vio ganar contra Floyd Mayweather; del mismo Canelo que no pudo descifrar el enigma del cubano Erislandy Lara y resultó vencedor. Estamos hablando, en fin, de un Canelo al que nadie podrá derrotar a no ser que caiga por la vía del nocaut.

Y cuidado, nada en contra del Canelo en sí. Coraje y honor derrochó este sábado. Vino a proponer y a presionar, pero el jab de GGG fue un látigo implacable que lo mantuvo a raya las más de las veces. Alvarez se portó como un verdadero mexicano, pero Golovkin se comportó como un campeón en defensa de su faja.

Uno lo temía antes de que iniciara este combate. Uno imaginaba que los dados se iban a lanzar de manera favorable a Canelo. Piénsenlo: fecha de la independencia de México, en Las Vegas y con su Comisión Atlética, una promotora como Golden Boy cuya única estrella es Alvarez, en una televisora como HBO que yace moribunda en el negocio del boxeo…

Más parcializados no pudieron narrar los comentaristas de HBO, especialmente Roy Jones Jr. El que fuera legendario boxeador no vio nada positivo en Golovkin y en todo momento era un manantial de elogios hacia el mexicano.

Si las cartas hubieran dicho que iba a perder Canelo, el mundo se les habría venido abajo a muchos. A HBO superada por SHOWTIME y ESPN, y quizá hasta por DAZN –la nueva plataforma de boxeo-, a Golden Boy sin estrellas, a Las Vegas en su negocio. Contra eso tienen y tendrán que lidiar Golovkin y todos los que pretendan vencer al Canelo en el futuro.

No se puede negar que la pelea fue dura, pareja en ocasiones. Pero fue complicado ver cómo se puso fin a la racha de 20 defensas consecutivas en las 160 libras del kazajo y cómo la corona pasaba de una cabeza a otra. Esta vez, quizá, un empate 114-114 hubiera dejado mejor sabor de boca.

Golovkin mereció ganar, porque con él hubiera ganado el boxeo, la limpieza del deporte y el honor de un guerrero que lo merecía. Entiendo, entonces, porque se fue sin hablar con los perpetradores de una noche infame.

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