Mikey García o Lomachenko. ¿Cuál de los dos sería mejor rival para el Niño de Oro de Venezuela?
Después de tantos palos que le dio la vida, Jorge Linares no está listo para bajarse de la cresta de la ola. El Niño de Oro demostró el sábado en la noche que su nombre debe aparecer cuando se mencionen los retadores de primera fila en las 140 libras.
Con una soberbia demostración, el venezolano venció en una velada de Golden Boy por Facebook Watch por nocaut a Abner Cotto (23-4, 12 KO) y envió un mensaje alto y claro a los coronados de una división llena de talento y posibilidades.
“A esta altura de mi carrera solo me interesa pelear con los mejores’’, apuntó Linares, de 33 años. “Por ahí aún suena el nombre de Mikey García y a él también le suena el mío. Me interesa José Ramírez, quizá una revancha contra Lomachenko, ¿por qué no? Quiero a los mejores’’.
Y no cabe duda de que los mejores no podrán pasar por alto el reto de un guerrero veterano y curtido, un hombre que ha estado en mil batallas y escenarios sin pedir ni dar tregua. Ganador de títulos en tres divisiones. Linares (45-4, 28 KO) personifica lo mejor del boxeo.
Sabíamos desde siempre que su talento iba leguas por delante del sobrino de Miguel Cotto, pero muchos se preguntaban cómo sería su regreso tras la derrota por nocaut ante Vasyl Lomachenko.
Una derrota, por cierto, donde el venezolano dejó una tremenda impresión al convertirse en un problema para un púgil que hasta ese momento había jugado con la mayoría de sus oponentes que no respondieran al nombre de Orlando Salido.
Algunos, incluso, tenían delante a Linares en su tarjeta antes de que Lomachenko, para muchos número uno en la lista de mejor libra por libra del planeta, le asestara un golpe demoledor en la zona hepática que dejó al sudamericano retorcido de dolor y derrotado.
Desafortunadamente, para su choque contra Lomachenko el venezolano no contó con la voz precisa y respetada del profesor cubano Ismael Salas, quien ya una vez le ayudó a renacer en un momento difícil. Quién sabe cuanto pesó esa situación en el resultado final.
Esta vez, sin embargo, Linares fue un huracán que pasó por encima del boxeador de Puerto Rico al tirarlo una vez en el segundo round y dos veces en el tercero para obligar al árbitro a ponerle punto final a la acción e impedir un castigo innecesario y cruel.
La pregunta entonces gira en torno al futuro de Linares en las 140 libras. Algunos de los mejores de esta divisón –como Regis Prograis y Kiryl Relikh- ya se comprometieron en la próxima temporada con la Súper Serie Mundial de Boxeo.
¿Entonces quién? ¿García? ¿Lomachenko?
“Todavía quiero quitarme esa espina en mi cuerpo, por eso me gustaría una revancha contra Lomachenko’’, agregó el venezolano. “Reconozco que perdí contra el mejor peleador libra por libra del mundo, pero me encantaría bajar a las 135 libras y enfrentarme de nuevo con él’’.
Y a quién no le gustaría verlo.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de septiembre de 2018, 0:16 a. m..