En el reposo del guerrero, este cubano se prepara para buscar problemas entre los welters del mundo
Apenas termina la entrevista y Liván Navarro se llena la cara de hielo. Todavía le duele una mandíbula y en sus brazos se aprecian los vestigios de una batalla frontal el pasado 28 de septiembre contra Armando Álvarez. De esa pelea todavía se habla.
Navarro y Álvarez levantaron de sus asientos a los presentes en la velada del Hard Rock Hotel y Casino en Hollywood, y no pocos se ilusionan con una segunda entrega entre los dos guerreros de sangre cubana.
Por el momento, Navarro cura sus dolores en espera de volver al cuadrilátero antes de que finalice el 2018, convencido de que va por buen camino y en medio de un sentimiento nuevo y agradable: el reconocimiento de la afición.
Ahora con la distancia y la calma, ¿cómo viste tu pelea?
“Fue una tremenda pelea, que indiscutiblemente me exigió mucho, porque Armando Álvarez. fue un rival formidable y lo felicito por la gran pelea que hizo. Ambos salimos a dar lo mejor de cada uno, de principio a fin’’.
Saliste a noquear en el primer minuto, luego cambiaste de plan…
“Sí, yo iba de todas todas a noquear. Yo llevaba seis nocauts consecutivos, ninguno me pasaba del primer o segundo round. Pero no se puede noquear a todo el mundo, por eso del cuarto en adelante decidimos cambiar el plan para ganar la pelea’’.
¿Cuánto valoras eso de tener un Plan B?
“Mientras que estés bien entrenado y hayas preparado bien las modificaciones en el gimnasio, todo eso te va a servir cuando llegue el momento del combate. Es algo que vamos a seguir perfeccionando’’.
¿Qué es lo más positivo que sacas de ella?
“La satisfacción que veo en los fanáticos. La gente quedó muy complacida y todavía hablan de ella a donde quiera que voy. Ese es un sentimiento muy agradable, que ganes o pierdas, la gente te agradezca’’.
Te seguía más público en esta pelea de septiembre que en la de julio.
“Les doy un millón de gracias a esos fanáticos que fueron a verme desde Miami a Fort Lauderdale. Gracias a Dios ya la gente me va conociendo y nuestra meta es esa, seguir creciendo en calidad como boxeador para conquistar más respeto del público’’.
¿Vas a pelear antes de que finalice el 2018?
“Sí, creo que me falta una pelea. Quisiera ganar algún título menor para clasificarme y luego mirar el 2019 para que sea la temporada del despegue definitivo para ubicarme entre los 10 primeros welters, buscando problemas en la división’’.
¿Púgiles como tú rompen el mito de que el cubano no pelea?
“Nosotros, yo o otros jóvenes como Irosvani Duvergel tenemos un estilo que le cuadra perfectamente a la televisión y a los que les gusta la acción constante. Vamos hacia adelante sin miedo, sin temor a los riesgos, a base de empuje y adrenalina’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2018 a las 1:28 p. m..