Tras vencer a la roca polaca, Yunier Dorticós debe pasar por encima del que se hace llamar La Bestia
Yunier Dorticós no encontrará otro rival tan difícil hasta la final. Tras superar el sábado pasado a Mateusz Masternak, ahora esperará a que fijen su próxima pelea en la etapa semifinal contra Andrew Tabiti en la Súper Serie Mundial de Boxeo.
Perteneciente al establo de Al Haymon y entrenado por Floyd Mayweather padre, Tabiti (17-3, 13 KO) es un hombre con buena rapidez de manos y piernas para un crucero de su estatura, con victorias sobre nombres de cierto relieve como Lateef Kayode y Steve Cunningham, dos hombres que ya vieron pasar sus mejores días.
Se hace llamar La Bestia, pero en realidad no lo es tanto. O simplemente no lo es.
El pasado 13 de octubre superó por decisión unánime al ruso Ruslan Fayer, pero sin dejar una impresión dominante –los jueces votaron 115 a 112, 114 a 113, y 116 a 111- en una pelea llena de bostezos, agarres y aburrimientos.
A ratos Tabiti se conformó con tirar a distancia, a ratos se dejó agarrar por el eslavo, mostrando cierto desinterés que para nada recordó los buenos momentos de los cruceros en la Súper Serie.
No va a ser fácil para Tabiti capear el temporal de Dorticós (23-1, 21 KO). Nada indica que el guerrero de Chicago tenga la capacidad de asimilación de Masternak, quien sobrevivió a un segundo round infernal y un golpe tremendo en el tercero para vender cara su derrota.
A no dudarlo, Dorticós fue el mejor hombre encima del ring. Ganó la mayoría de los asaltos y regaló coraje a borbotones, pero el esfuerzo del polaco es de admirar. Son muy pocos los que pueden pararse del cubano y sobrevivir 12 tramos de pura acción.
Un breve análisis del siguiente capítulo –y existe una gran probabilidad de que sea en Las Vegas- para Dorticós obliga a reflexionar sobre el choque de estilos entre un púgil que vive en la periferia del cuadrilátero y otro que va al centro con todo.
Tabiti intentará buscar grietas en la defensa de Dorticós, moverse constantemente y marcar con el jab a distancia para ganar por puntos. Él no posee un poder como el del cubano y el Doctor del Nocaut también demostró habilidad para pasar golpes y resistirlos.
No, Tabiti no está al nivel de Masternak. Si toma las precauciones necesarias y entrena con las características de su rival en mente, Dorticós debe ser quien avance a la final contra el letón Mairis Briedis (24-1, 18 KO) o el polaco Krzysztof Glowacki (30-1, 19 KO).
Aunque el profesor Pedro Díaz confía mucho en lo que pueda hacer su pupilo Noel Gevor (23-1, 10 KO), un armenio alemán que entrena en Miami y enfrentará a Briedis el 10 de noviembre en Chicago.
De modo que el juego se va cerrando entre los cruceros y desde ya Dorticós junto a su entrenador Eric Castaños debe estar pensando en Tabiti, la última frontera que le separa de la Gran Final de la Súper Serie y el trofeo Muhammad Alí.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de octubre de 2018, 7:49 a. m..