Boxeo

El Hombre Milagro busca en lo profundo de su alma para vencer en pelea cerrada a su gran amigo

DANIEL JACOBS golpea el rostro de Sergiy Derevyanchenko en ruta a su triunfo en Nueva York.
DANIEL JACOBS golpea el rostro de Sergiy Derevyanchenko en ruta a su triunfo en Nueva York. Matchroom Boxing USA

Para Daniel Jacobs se trata de una medalla de honor. Más que la faja de la Federación Internacional, el “Hombre Milagro’’ superó el sábado en la noche al rival que nadie deseaba enfrentar y sumó una tonelada de respeto a su hoja de servicios.

Por decisión dividida, Jacbos se impuso a Sergiy Derevyanchenko en la casi despedida del boxeo de la cadena de televisión HBO y en la mítica meca del Madison Square Garden.

Jacbos pareció dar los golpes más precisos ante la avalancha de ataques del ucraniano al que un juez vio ganar 114-113 y otros dos perder por idéntica votación de 115-112.

En más de una ocasión Jacobs y Derevyanchenko levantaron a los miles de aficionados en el Garden de sus asientos, desde el mismo primer asalto cuando el eslavo puso rodilla en tierra para recibir un conteo de protección.

Pero en el segundo round Derevyanchenko fue a la carga y castigó a Jacobs, que desde ese punto cedió la iniciativa al hombre con el cual sostuvo centeneras asaltos de sparrings.

Ningún otro oponente conocía mejor los puntos fuertes y débiles de Jacobs, pues durante mucho tiempo compartieron el mismo gimnasio, el mismo entrenador y rounds de preparación.

Llegó el momento, sin embargo, en que tomaron distintos caminos y Jacobs siempre supo que en algún momento deberían encontrarse por un título del mundo, ese que había dejado Gennady Golovkin cuando declinó enfrentarse a Derevyanchenko a favor del menos peligroso Vanes Martirosyan.

Ahora sabemos por qué el kazajo no quiso verse frente a frente al ucraniano. No por miedo, sino por el riesgo y el castigo potencial antes de una pelea más lucrativa contra Saúl “Canelo’’ Alvarez.

Y Derevyanchenko obligó al ahora campeón de la FIB a extraer hasta la última gota de energía, a buscar dentro de su espíritu para encontrar su mejor versión de guerrero.

¿Qué viene ahora para Jacobs? Esta pelea era la última de su contrato con HBO y es casi seguro que firme un nuevo pacto con DAZN, la empresa de su manager Eddie Hearn, de modo que una pelea contra el Canelo no sería nada descabellada, especialmente con una faja por defender.

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