Boxeo

Sólida victoria en Nueva York debe abrirle nuevas puertas a guerrero cubano ante campeones mundiales

Cuando Sullivan Barrera se levante este domingo podrá mirar su futuro de otra manera. Su triunfo por decisión unánime no es una V más en su distinguido récord sino una llave hacia otra oportunidad de pelear por un título del mundo.

El cubano se impuso de manera clara con boletas de 98-92, 99-91 y 99-91 porque llevó la voz cantante en la acción de principio a fin contra un Sean Monaghan que contó con el respaldo de sus “irlandeses’’ en The Aviator, Brooklyn.

Barrera destrozó, una vez más, el mito de que los boxeadores cubanos le huyen al fragor del combate, porque este choque fue de un altísimo volumen de golpes del primer minuto hasta el final.

“Sabíamos que esta no iba a ser una pelea fácil’’, comentó Barrera. “Tengo mucho respeto por Monaghan y él también vino a llevarse la victoria. Tal vez estaba un poco ansioso y por eso no pude noquearlo, que era lo que estaba buscando’’.

Después de un primer asalto de insinuaciones, se desplegó una batalla total donde el cubano llevó la mejor parte gracias al uso de su jab sólido y constante y una derecha muy acertada que impactó una y otra vez el rostro de Monaghan.

El hombre de casa aguantó a pie firme todo lo que le tiró Barrera y en algún momento del sexto al octavo round logró momentos importantes con algunas buenas combinaciones, aunque nada sostenido como para cambiar el curso de los acontecimientos.

En medio de su “ansiedad’’, el cubano sacó una ventaja evidente en los golpes de poder (144 por 72 de Monaghan) con una efectividad de 36.7 por ciento que echó por tierra cualquier posibilidad de su oponente.

¿Qué viene ahora para Barrera?

La divisón ligero pesada está revuelta y abierta. De salida van figuras como Sergey Kovalev y Adonis Stevenson, ascendiendo están Dmitry Bivol y Eleider Álvarez, merodean otros como Artur Betervieb y Oleksandr Gvozdyk. Es una categoría acorazada.

Esta victoria le abriría las puertas, quizá, a otra pelea de título mundial. El éxito del colombiano Álvarez sobre Kovalev y la innegable disminución del cuarentón Stevenson abren resquicios para nuevas posibilidades y Barrera debería beneficiarse de esta situación.

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