Boxeo

Va a su 10ma pelea en el 2018. Este cubano puede ser el secreto mejor guardado del boxeo mundial

Frank Sánchez  junto a su entrenador Eric “El Tigre’’ Castaños en el gimnasio de German Caicedo en Miami, el 19 de noviembre del 2018.
Frank Sánchez junto a su entrenador Eric “El Tigre’’ Castaños en el gimnasio de German Caicedo en Miami, el 19 de noviembre del 2018.

Frank Sánchez está teniendo un 2018 que parece sacado del recuerdo. El cubano va este 30 de noviembre a lo que puede ser su novena victoria y su décima pelea en la temporada, fijando lo que debe ser una marca para boxeadores de estos tiempos y algo impensado para sus compatriotas.

El crucero (9-0, 7 KO) sube ese viernes a un cuadrilátero en Salt Lake City, Utah, para ponerle el punto final a un año donde ha visto crecer su récord de una manera increíble, exponencial.

“No puedo quejarme con lo que he logrado en este 2018’’, afirmó Sánchez, una de las promesas más grandes del boxeo de Cuba. “He visto de todo y crecido mucho dentro y fuera del ring. He sumado nueve victorias este año y el próximo voy a dar el batazo grande’’.

Salvo un choque declarado sin decisión contra Lamont Capers en mayo, Sánchez, de 26 años, se adjudicó sus otras nueve presentaciones y cinco de ellas por la vía del cloroformo.

Incluso, en aquella cita contra Capers –fue penalizado con un punto por agarrar en el primer round- el cubano debió ser ganador, porque un golpe suyo sacó al veterano estadounidense del cuadrilátero en el segundo asalto y este se golpeó contra el cemento del Sparks Convention Center de Reno.

Los oficiales decretaron el “no contest’’ y le quitaron al cubano lo que pudo haber sido una victoria más.

“Todo es aprendizaje y no me quejo de nada’’, apuntó Sánchez. “Valoro todo lo que me sucede como algo positivo, que me ayuda a mejorarme y seguir adelante. Al final, son nueve victorias en un año y eso es lo que importa’’.

Sánchez peleó una vez en enero, otra en febrero, dos en marzo, una en abril, una en mayo, dos en junio y la última en octubre, cuando formó parte de la cartelera donde su compatriota Yunier Dorticós derrotó por decisión unánime a Mateusz Masternak en la Súper Serie Mundial de Boxeo.

Al igual que Dorticós, uno de los favoritos para ganar el torneo y ex campeón mundial, Sánchez y Mike Pérz forman una trilogía de pesos cruceros que está haciendo mucho ruido en la división.

“Así como Dorticós va camino de convertirse nuevamente en campeón mundial, Frank también lo será algún día’’, explicó Eric “El Tigre’’ Castaños, encargado del entrenamiento de ambos en Miami. “Me siento bendecido de tener dos púgiles llenos de talento’’.

De Cuba se fue en su mejor momento amateur -celebró más de 250 peleas- y cree haber llegado con las herramientas para imponerse en lo profesional, mientras quienes le han visto entrenar afirman que más temprano que tarde su nombre sonará con mucha fuerza.

Campeón nacional en el 2015 tras vencer al entonces favorito Erislandy Savón, Sánchez puede ser el secreto mejor guardado del boxeo, y así como alguna vez Dorticós salió de la oscuridad para convertirse en un gran rey crucero, este otro cubano pudiera seguir sus pasos.

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