Boxeo

Después del Viernes Negro viene un sábado oscuro para este veterano que reta al campeón mundial

DMITRY BIVOL y Jean Pascal (der.) en un cara en Atlantic City.
DMITRY BIVOL y Jean Pascal (der.) en un cara en Atlantic City.

Jean Pascal no pudo evitar la tentación. En diciembre del 2017 el veterano sorprendió a todos en Miami al vencer por nocaut al prometedor local Ahmed Elbiali, pero nada más bajar del ring en el Hialeah Park and Casino comentó de manera categórica: “esta es mi última pelea. Me retiro’’.

“Yeah, right’’.

Han pasado 11 meses y el canadiense va a su segunda pelea después de aquel “retiro’’, creando una narrativa ilusoria sobre el futuro que le aguarda y lo que está por venir en su carrera. ¿Contra quién? Nada más y nada menos que contra Dmitry Bivol (14-0, 11 KO).

Así que todo está listo en Atlantic City (HBO) para lo que puede ser una de las peores masacres de la temporada. Bivol, el hombre que venció por nocaut al cubano Sullivan Barrera, no debe tener problemas para disponer de alguien como Pascal.

Le pegada y la juventud del ruso por un lado y la disminución de reflejos y habilidadades del veterano por otra se ofrecen como la combinación para una tormenta perfecta que debe sobrepasar a Pascal, al punto que se convierta en su retiro real, de una vez y por todas.

No se le puede negar su historia al guerrero nacido en Haití. Un ex campeón del mundo que chocó con la piedra de Bernard Hopkins y nunca más pudo recuperar su gloria. Dos veces lo destruyó después un Sergey Kovalev en sus alturas. Finalmente, lo aplastó Eleider Álvarez, el actual rey de las 175 libras.

Nada le queda a Pascal (33-5-1, 20 KO) que ir como víctima al altar de Bivol. Por supuesto que un golpe extraviado lo puede cambiar todo en una división de tanto peso, pero la intensidad de Bivol debe hacer estragos en un guerrero cansado y maltratado.

Si el ruso impresionó ante Barrera en marzo pasado, luego no estuvo tan dominante contra Isaac Chilemba, un africano escurridizo y taimado que en el proceso de su derrota se llevó parte del lustre de Bivol, generó ciertas dudas sobre su defensa.

Bivol, quien ha escuchado las críticas, llega con una motivación tremenda para demostrar que lo suyo no es obra de la casualidad sino apenas la punta del iceberg de su talento, del inicio de su reinado. ¿Quién pagará los platos rotos?

Por eso no crean los cuentos de renacimiento, de rejuvenecimiento que Pascal plantea en cámaras y micrófonos. Tampoco se levanten de sus asientos ni parpadeen mucho que una vez comenzado, este asunto se puede acabar en cualquier momento.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de noviembre de 2018, 1:28 p. m..

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