Boxeo

Al coronarse campeón, este mexicano abre el juego en las 122 libras, incluso para el cubano Guillermo Rigondeaux

EMANUEL NAVARRETE contempla como caer a Isaac Dogboe en ruta hacia un triunfo el 8 de diciembre en Nueva York.
EMANUEL NAVARRETE contempla como caer a Isaac Dogboe en ruta hacia un triunfo el 8 de diciembre en Nueva York. Getty Images

Emanuel Navarrete es el nuevo hombre en las 122 libras. El mexicano llegó al Madison Square Garden como la futura víctima de Isaac Dogboe (20-1, 14 KO y se bajó del ring con el título de campeón mundial para sorprender a parte de los entendidos y algunos fanáticos.

Su triunfo por la decisión unánime no puede calificarse de inesperado, pero no deja de asombrar un poco, porque antes de iniciarse este combate muchos apuntaban a Dogboe como candidato a Peleador del Año por la manera en que había sumado tres victorias ante oponentes de nivel en menos de 12 meses.

Pero quien había visto boxear a Navarrete sabía de la clase boxeador que es. Curtido en esos programas de la geografía mexicana –tuve la suerte de narrar varias de esas batallas en Bein Boxing-, Navarrete se ganó a sangre y fuego el derecho de retar al campeón.

Sea quien sea, y venga de donde venga, un mexicano que llegue a este país con unas 20 victorias en su tierra, viene graduado de la escuela del dolor y listo para cualquier meta. Con todo respeto, no es lo mismo boxear en la Polinesia Francesa que en la nación azteca.

Y Navarrete (26-1, 22 KO) hizo lo que sabe hacer: lanzar golpe tras golpe, desmontar a su oponente minuto a minuto. Si en el segundo asalto presentó credenciales al detener en seco a Dogboe, de el tercero en adelante se dedicó a ponerle la marcha atrás obligada al africano.

Dogboe, quien quizá subestimó a Navarrete, equivocó su tren de pelea de medio a medio. ¿Cómo le regaló la distancia a un hombre que le superaba en estatura y alcance? Los largos brazos del retador se convirtieron en látigos, su altura se erigió en muralla.

Los pocos momentos favorables al de Ghana se produjeron cuando este acortó distancias y peleó casi cuerpo a cuerpo, pero cuando daba dos pasos atrás se situaba perfectamente en el área de impacto preferida por Navarrete, quien combatió con molestias en la mano derecha.

Con su éxito en Nueva York, Navarrete no solo se corona campeón de la Organización Mundial sino que abre el juego en la divisón súper gallo, donde existen otros coronados como Rey Vargas, Daniel Román y TJ Doheny.

Como si fuera poco, por ahí viene el regreso de Guillermo Rigondeaux, quien busca recuperar las fajas que alguna vez estuvieron en su poder, entre ellas esa de la OMB ahora en poder de Navarrete. La sola idea de verlos juntos en un ring ya de por sí es interesante.

Dogboe es joven y no se irá a ninguna parte, pero Navarrete irrumpe con una fuerza tremenda. Veremos qué sucede en lo adelante.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de diciembre de 2018 a las 1:53 a. m..

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