Boxeo

¿Por qué Canelo Alvarez eligió a este inglés que responde al nombre de Rocky?

Tal vez sea un acto de ilusionismo, quizá una trampa verbal para ver quién se traga el cuento. Durante semanas, Saúl “Canelo’’ Álvarez nos repite una y otra vez que Rocky Fielding es un oponente digno de alabanza, alguien que le puede traer serios problemas.

Que lo compre quien no lo conoce. Cuando ambos suban este sábado 15 de diciembre (DAZN, 8:00 PM) al cuadrilátero del Madison Square Garden en Nueva York, el mexicano lo hará como el enorme favorito de fanáticos y expertos, porque esta es una movida perfectamente orquestada.

Sin restarle méritos a Álvarez, que los tiene y muchos. Cabría preguntarse por qué eligió –y aquí se entiende a Golden Boy, claro está- a Fielding dentro del campo de campeones en las 168 libras, donde busca su tercera corona en el ring.

Por encima de Fielding están, a no dudarlo, guerreros de la talla de Callum Smith, José Uscátegui y Gilberto “Zurdo’’ Ramírez. El primero conquistó el trofeo Muhammad Alí en la Súper Serie Mundial de Boxeo. Los tres poseen una pegada demoledora.

Por encima de Fielding estarían, igualmente, el veterano George Groves, Chris Eubank Jr., James DeGale, Caleb Truax y Anthony Dirrell. Hay para escoger. Entonces, ¿por qué Fielding?

Más allá de su pegada, Fielding gana más por su corazón que por sus habilidades. Su estilo resulta perfecto para un boxeador como Canelo que ha aprendido el arte de contragolpear, de llevar a su oponente a la trampa de sus combinaciones fulminantes.

Una corriente de pensamiento en el boxeo se aferra a no ver los innegables avances de Álvarez, que ha aprendido y mucho desde aquella derrota única contra Floyd Mayweather. Fielding comenzó a pelear profesional a los 23 años. A esa edad Canelo ya exhibía 42 victorias en su récord.

Y hablando de pegada, si Canelo resistió los embate de Gennady Golovkin –dos veces, polémica aparte- va a ser muy difícil que Fielding pueda estremecer al mexicano o hacerlo retroceder de manera evidente, como sí hizo el kazajo en el primer choque entre ambos.

Se puede argumentar sobre la diferencia de estatura, unas seis pulgadas, y del alcance, pero Canelo se ha convertido en un púgil muy inteligente, que buscará acortar distancias para silenciar las armas físicas del inglés. Aquí hay un riesgo, pero no tanto que mueva a la preocupación.

Al final, Fielding llega a esta cita con el boxeador más taquillero del momento por una mezcla de sus propios méritos y la varita mágica de la selección de Golden Boy para iniciar la aventura con la nueva plataforma digital DAZN.

Todavía no queda claro el resto del camino, pero el mexicano habrá de medirse a algunos de los antes mencionados durante su contrato de $365 millones con la empresa inglesa, que hace todas las gestiones posibles por firmar también a Golovkin. Dinero le sobra.

Los pronósticos y las apuestas se inclinan fuertemente del lado del mexicano. Rocky Fielding apuesta a la historia de Cenicienta –¿a ser un Rocky Balboa?-, pero si parece muy difícil sacar una página de Hollywood en Nueva York. Pase lo que pase, si Canelo llega en pie al 12 round, no pierde ni de mentiras.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de diciembre de 2018 a las 11:45 a. m..

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