Son nombres grandes en el ring, pero debieron superar pruebas de fuego para mantener el invicto
Las favoritos no lo esperaban. Ni Keith Thurman ni Jaime Munguía vislumbraron peleas tan duras, que iban a llegar al límite del tiempo ante oponentes que en el papel eran contemplados como nuevas víctimas en dos records invictos.
Thurman sobrevivió a un séptimo asalto de miedo para vencer por decisión mayoritaria a Josesito López, mientras que Munguía debió sudar la gota gorda para ganar por decisión unánime a Takeshi Inoue en dos combates que levantaron al público de los asientos.
Hace exactamente 22 meses Thurman era el hombre en las 147 libras. Triunfos sobre Shawn Porter y Danny García lo colocaron en lo alto de la división y su nombre se incluía en la lista de los mejores libra por libra del planeta.
Cuando lesiones en el hombro y la mano obligaron a Thurman a alejarse de los cuadriláteros, la categoría welter sufrió un revulsivo, mientras los otros guerreros se apresuraban a llenar su vacío.
Llegó a la pelea contra López en Brooklyn, Nueva York, deseoso de mostrar que sigue siendo el mismo guerrero de élite, dispuesto a recuperar su puesto como el mejor gladiador del peso en el mundo.
Pero queda claro que todavía le falta camino por recorrer antes de medirse a los nuevos gallos en la cima de los welters como Terence Crawford y Errol Spence Jr.
López sufrió un conteo en el segundo asalto, pero no dejó de presionar a Thurman y en el séptimo estuvo a punto de noquearlo, aunque se apresuró demasiado y no pudo rematarlo, dejando que Thurman se recuperara eventualmente para ganar el choque.
El mexicano cargó con la derrota, pero también se llevó el aplauso del público en un caso similar al del japonés Inoue, quien “sorprendió’’ al campeón mediano Munguía en Houston con una agresividad y una resistencia de asombros.
Inoue salió impetuoso desde el primer sonido de la campana y le costó al menos unos tres asaltos a Munguía ver las cosas con otra perspectiva y comenzar a voltear la narrativa del combate.
Poco a poco, Munguía empezó a desencadenar sus ganchos al cuerpo, los volados a la cabeza para inclinar la balanza a su favor. Inoue asimiló golpes brutales y siguió presionando al mexicano, quien debe seguir trabajando en la hermeticidad de su defensa.
De triunfo en triunfo, a Munguía se le está acercando el momento de medirse a los otros nombres grandes de las 154 libras, los Charlo, los Hurd, los Lara, pero no cabe duda de que sigue creciendo en el ring con triunfos como este sobre Inoue.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de enero de 2019, 0:51 a. m..