Boxeo

Empate entre Erislandy Lara y Brian Castaño parece un mal filme que se repite una y otra vez

Erislandy Lara (der.) lanza un golpe a Brian Castaño en la pelea celebrada el 2 de marzo de 2019 en el Barclays Center en Nueva York.
Erislandy Lara (der.) lanza un golpe a Brian Castaño en la pelea celebrada el 2 de marzo de 2019 en el Barclays Center en Nueva York. Getty Images

Brian Castaño retuvo su título y Erislandy Lara mantuvo su estatus. Al final un empate que no dejó bien a nadie en el Barclays Center que se dividió justo al medio entre ambos guerreros y pareció para otros una película repetida.

Cuando todo terminó, Luis de Cubas, el manager de Lara se hizo una pregunta rodeada de cierta amargura: “¿Qué tenemos que hacer para ganar una pelea? No lo entiendo, Erislandy dio los mejores golpes, los más limpios. Es algo decepcionante’’.

De cierta manera, este combate recordó el anterior de Lara, cuando enfrentó a Jarrett Hurd y fue víctima de una presión constante, aunque el cubano colocó las mejores combinaciones.

Castaño, a no dudarlo, presionó en toda la raya, pero sin la potencia de Hurd y en muchas ocasiones fue víctima de los golpes quirúrgicos de Lara, quien desplegó su arsenal de habilidades para capear en lo posible el arsenal del argentino.

“Fue una gran pelea, pero me vi ganando unos ocho asaltos esta noche’’, comentó Lara. “Mis golpes fueron mucho más efectivos. El me presionó, pero pude dominar su presión. Estaba listo para esa presión. Sabía que esta pelea iba a ser así’’.

Así como Lara demostró ser superior por la mínima, Castaño también dejo notar que no es un campeón de papel y que, de continuar creciendo en el ring, podría tener una excelente carrera.

El argentino hizo todo lo que pudo para no dejarse avasallar por los galones y la experiencia de Lara en lo que hasta ahora ha sido la mejor pelea de su trayectoria profesional.

“La pelea fue un choque de estilos’’, expresó Castaño. “Sé que gané esta pelea. Siento que me robaron. Si él quiere la revancha, le daré la revancha. Es un boxeador escurridizo, yo lo sabía y me preparé para eso. La pelea fue buena, pero la gané. Tiré más golpes’’.

Sin duda, ambos tuvieron sus momentos de dominio en la pelea, pero el uso constante del jab de Lara y su elección para desembarcar los puños pudieron hacer la diferencia.

Un juez vio la pelea 115-113 por Castaño, otro la vio 115-113 por Lara y una tercera votó 114-114. Todo el mundo ganó y no ganó nadie. Eso suele suceder con los empates.

Aunque a Lara eso no le sirva de consuelo.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de marzo de 2019, 0:44 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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