Boxeo

El hombre de los renacimientos. ¿Cómo este cubano se levantó de cero para pelear por un título mundial?

Una vez que Yordenis Ugás redescubrió al guerrero que era, ya nunca más miró atrás. La segunda mitad de su carrera ha sido un constante nadar contra mareas y pronósticos, una ruptura de esquemas y prejuicios, que eso es lo que sobra alrededor de los boxedores cubanos.

Este sábado en Carson, California, y por la pantalla de FOX, Ugás retará al campeón welter Shawn Porter, quien llega precedido por una reputación de hombre fuerte y tenaz.

Porter abruma con su volumen de golpes, con potencia en ambas manos, con una aplicación al ataque –sin orden a veces- que a muchos desmoraliza, de modo que las predicciones hablan de una noche larga para Ugás, quien siempre se ha reído de apuestas y pronósticos.

Desgraciadamente, la historia de Ugás todavía no ha tomado el vuelo que merece. Un hombre que se levantó de la nada luego de dos costosas derrotas en el 2014, cuando su estrella parecía eclipsarse por completo. ¿Cuántos cubanos no perdieron la fe luego de un par de fracasos, de uno solo?

Gracias a la ayuda de su hermano de vida Aroldis Chapman, Ugás se mantuvo dos temporadas restañando sus heridas físicas y mentales, hasta reencontrarse con el guerrero que alguna vez había sido. La segunda parte de su éxito se debe en gran medida al profesor Ismael Salas, quien lo recibió en su gimnasio y le ayudó a sacar lo mejor de sí.

Con la fe renovada y un maestro de conductor, Ugás retornó en el 2016 a sabiendas que sería visto como la víctima perfecta, el escalón a utilizar por boxeadores más jóvenes, con mayor promesa y proyección. Estas segundas partes muchas veces no suelen ser buenas.

Pero la de Ugás fue mejor que la primera. Desde ese momento a la fecha ha dibujado ocho derrotas consecutivas en los rostros de esos jóvenes y frente a otros púgiles de trayectoria, aceptando retos con pocos días de anticipación. De pronto la víctima pasó a ser depredador.

Se ganó el derecho a enfrentar a Errol Spence jr. por la Federación Internacional –aunque este lo desdeñó por Mickey García- y luego se convirtió retador obligatorio de Porter, quien recuperó la faja mundial ante Danny García.

Un Ugás técnico y la vez guerrero contra un Porter que es todo un remolino de golpes, este choque de estilos y perspectivas cocina los ingredientes para una pelea memorable y con una ventana para la sorpresa por muy chica que esta parezca ahora.

El cubano tendrá que apelar a toda su inteligencia para capear los temporales que suele desenc adenar Porter, como lo hicieron Keith Thurman y Kell Brook, los dos únicos que han podido disminuirlo a base de buen boxeo. Mucho dependerá del grado de resistencia de Ugás, física y mental.

Después de tanto nadar contra la corriente, Ugás se encuentra en medio del río de la gloria. Habrá que ver a cuál orilla arrima su trayectoria. Ya una vez pensaron que estaba acabado y renació. Quizá ha llegado la hora para otro renacimiento.

Suceda lo que suceda, Ugás se ha ganado el respeto a puro golpe. Y un hombre con un corazón así no se puede tomar a la ligera.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de marzo de 2019, 9:25 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA