Boxeo

Fue una estrella grande del boxeo cubano, y ahora ser de los mejores en la esquina del ring

JOEL CASAMAYOR durante una entrevista el 2 de marzo en Nueva York.
JOEL CASAMAYOR durante una entrevista el 2 de marzo en Nueva York.

El debate puede ser largo y tendido, pero Joel Casamayor está en lo más alto del boxeo cubano en las últimas décadas. En agosto será exaltado al Salón de la Fama de Nevada, como preludio a los muchos reconocimientos que merece.

A sus 47 años, Casamayor se ha convertido en entrenador a tiempo completo con los hermanos Leduán y Rancés Barthelemy, y otros púgiles que se van acercando a su sombra llena de experiencia y trucos.

Cepillo, como le conocieron de sus momentos en el ring, lució muy bien en la esquina de Leduán el 2 de marzo en Nueva York y estará en la de Rancés en una pelea de título mundial en Nueva York.

Si entrena como era de bueno de boxeador, cosas buenas le esperan a esta leyenda viva del boxeo cubano.

Tienes una prueba de fuego con Rancés en abril.

“Sí, ya estamos preparándonos para la pelea contra Robert Easter. Es un boxeador que corre mucho, un boxeador de media y larga distancia, muy escurridizo y estamos trabajando para pegarle abajo’’.

¿Cómo te sientes como entrenador?

“Muy contento, trato de hacer mi trabajo lo mejor posible. Pienso que puedo ser uno de los mejores entrenadores. Todo está en la dedicación y la pasión que uno tenga por este deporte. Yo no he perdido nada de eso’’.

¿De que te sirvió toda tu carrera deportiva para este momento?

“Es una base tremenda que he ido acumulando a lo largo de las épocas. Yo trato de tomar un poco de cada uno, de todo el mundo. Nunca digo que sé más que nadie, pero todo eso más lo que yo sé, es lo que empleo en mi trabajo’’.

¿Cuál es tu techo como entrenador?

“Lo primero es ser responsable, ser serio. Como me veo yo ahora, creo que voy por buen camino. Quiero ser seguir aprendiendo y creciendo para ver cuán lejos puedo llegar, pero sé que todavía me falta’’.

Cuando repasas tu carrera, ¿cómo la contemplas?

“La verdad, me dan deseos de volver al ring. No hay nadie. Me dan deseos de volver, pero al final todo eso me da más fuerzas para darme cuenta de que este es mi camino, ser entrenador’’.

Muchas veces te retiraron antes de tiempo.

“Sí, muchas veces me llevaban de hembra, pero sorprendía y asombraba a la gente. Por eso tengo tantos fanáticos y gente que me quiere. Una cosa es que te aprecien en lo alto de la ola, otra que lo hagan como ahora, cuando ya no soy la figura, sino un entrenador’’.

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