Boxeo

Kid Chocolate no puede darse el lujo de perder ante un ex rey del peso mediano

Kid Chocolate se juega su carrera ante Truax

Peter Enrique Quillin no puede darse el lujo de perder. A los 35 años el tiempo corre en su contra y su deseo de honrar a uno de los grandes campeones del boxeo quedará en un acto reducido, de lo que pudo ser a lo que nunca fue.
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Peter Enrique Quillin no puede darse el lujo de perder. A los 35 años el tiempo corre en su contra y su deseo de honrar a uno de los grandes campeones del boxeo quedará en un acto reducido, de lo que pudo ser a lo que nunca fue.

Peter Enrique Quillin no puede darse el lujo de perder. A los 35 años el tiempo corre en su contra y su deseo de honrar a uno de los grandes campeones del boxeo quedará en un acto reducido, de lo que pudo ser a lo que nunca fue.

“Kid Chocolate’’ se mide este sábado a Calex Truax en Minneapolis (10 PM, FOX y FOX Deportes) para dilucidar quién de estos dos veteranos conquista una noche más de supervivencia antes de despedirse de los cuadriláteros.

Los dos tienen mucho que perder y ganar, las apuestas no pueden ser más altas entre un toque más a la relevancia o el camino del olvido. Son un par de veteranos en la cuerda floja, presionados en una división mediana donde se mantienen unos cuantos y llegan otros nuevos. Se acaba el espacio.

Pero entre Truax, quien pelea en su casa, y el cubanoamericano, no cabe duda de que Quillin arriesga más. Su historia, al menos, resulta más interesante y su promesa alguna vez fue superior, como alguna vez también ostentó una faja del mundo.

Estamos hablando de un Kid Chocolate que venció a nombres importantes como Hassan N’Dam, Gabriel Rosado y parecía destinado a grandes cosas hasta que llegó la fatídica cartelera de diciembre del 2015 y entró en escena un hombre conocido como Daniel Jacobs.

El “Hombre Milagro’’ no solo venía de una derrota frente a Dmitry Pirog sino de una dura batalla contra el cáncer. Nadie sabía qué esperar de Jacobs y muchos esperaban una victoria relativamente fácil de Quillin, pero la sorpresa y el dolor estaban en la noche.

Jacobs pulverizó las ilusiones de Kid Chocolate con una derecha a los 85 segundos de haber comenzado el combate, descarrilando su carrera al punto que tras ese nocaut solo ha combatido en par de ocasiones, la última en el verano del 2018 cuando venció por decisión unánime a J’Leon Love.

No es que casualidad que Jacobs –el 4 de mayo va a un choque importante contra el mexicano Saul “Canelo’’ Alvarez- también venciera a Truax por la misma vía del nocaut unos meses antes de su tremenda actuación ante Quillin.

Lo interesante del choque es que tanto Quilllin como Truaux intuyen que esta puede ser la presencia final delante de los reflectores, de las cámaras de televisión. El que ambos sean protagonistas es más un malabarismo de Premier Boxing Champions que un reflejo de la realidad y el momento deportivo.

A simple vista, Quillin pudiera estar en un mejor estado físico que Truax. Quizá sea un boxeador más completo, pero su oponente es de los que te obliga a sacar hasta la última gota de esfuerzo y ha visto las grietas en el edificio del cubanoamericano –su padre vino de Cuba por el puenter marítimo de El Mariel en 1980. Aquí no hay título mundial en juego, pero sí un destino y un futuro.

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