Boxeo

Olvídate de la mentira Crawford vs. Khan, esta pelea de viernes sí promete convertirse en clásico

Cuando Bob Arum afirmó que la pelea entre Terence Crawford y Amir Khan sería un clásico, nadie le creyó. Era demasiado evidente el desinflado esfuerzo de pasar por verdad lo que no sería, lo que no podía ser. Pero la que viene este sábado si contiene material de estudio para las escuelas de boxeo.

Nadie está hablando mucho del combate entre Srisaket Sor Rungvisai y Juan Francisco Estrada en las 115 libras. Quizá no haga falta. Esta cita se vende sola como pan caliente, porque lleva los ingredientes para cocinar algo grande y procede un antecedente sólido, con 14 meses de fermentación. Ya de por sí la palabra revancha contiene un significado fuerte.

Hace 14 meses, el tailandés y el mexicano se entregaron en una guerra frontal, donde el Rungvisai (47-4-1, 41 KO) llevó la mejor parte para ganar por estrecho margen, dejando intacta la noción de que Estrada es uno de los guerreros elite en la división junior gallo.

Rungvisai, el hombre que despachó a Román González –concedido, la primera pelea fue controversial- al punto de tenerlo fuera del boxeo, abrumó a Estrada los primeros asaltos con su volumen de golpes. Recuerda en parte al gran Manny Pacquiao.

Quién sabe cómo habrían terminado las cosas si Estrada (38-3, 26 KO) hubiera comenzado su reacción unos tres o dos asaltos antes, pero el mexicano demostró capacidad para reacomodarse y nivel de asimilación para capear los temporales del asiático.

Se asume que Rungvisai siempre va a tirar más golpes que su oponente, que va a golpear más fuerte, pero se estima que Estrada es un boxeador más completo, con mayor espacio para el crecimiento. La mayoría de los expertos considera que en esta segunda entrega el resultado final será diferente.

Lo que no se puede negar es que el producto, de principio a fin, será superior. Si en aquella primera pelea entre ambos en el Forum de Los Angeles el público se mantuvo de pie constantemente, ahora en el mismo sitio el espectáculo no debe ser segundo de nadie.

El tailandés se ha convertido en una leyenda en su tierra, mientras que el Gallo Estrada es súper respetado en su México querido. Hay talento a partes iguales y un antecedente inolvidable. Entonces, esta sí puede ser un clásico, y quién sabe si lleva en sí el polvo de una trilogía.

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