Boxeo

Casamayor predice un KO, Barthelemy la victoria. Ambos tienen un reto alto y fuerte por delante

En lo profundo de su ser, Rancés Barthelemy no olvidado las 140 libras. Este sábado, sin embargo, deberá afrontar una pelea en la división inmediata inferior que podría definir el rumbo de su carrera y, en el mejor de los casos, su último deseo de convertirse en el primer cubano campeón en tres categorías.

Barthelemy tiene un chance real de vencer a Robert Easter Jr. Ambos fueron coronados en algún momento y buscan volver a una posición de élite, que les permita inmiscuirse en cuanta conversación importante se produzca en el peso ligero.

Aquí la prueba no es solo para Barthelemy, sino también para su nuevo entrenador, Joel “Cepillo’’ Casamayor. Esta será su primera gran pelea llevando la voz cantante en una esquina, guiando a un guerrero de importancia.

Por cierto, Casamayor predijo un nocaut para Easter. Si su boxeador pone la acción como su técnico la palabra…De cubano a cubano, dicen que entre ambos existe una química perfecta. Cuando suene la campana, esa sustancia inmaterial deberá convertirse en una máquina de golpes y movimientos que le permitan a los dos levantar sus brazos en signo de victoria.

¿Quién le puede hacer un cuento al Cepillo? Lo vivió todo en el boxeo, lo bueno y lo malo, lo alto y lo bajo, pasó momentos de gloria y circunstancias complicadas dentro y fuera del ring. A pesar de todo, el resumen es una carrera impresionante que en agosto será reconocida en el Salón de la Fama de Nevada. Un inmortal de Cuba y el mundo.

La historia nos dice que no siempre el gran guerrero es un excelente maestro. La principal tarea de Casamayor será mantener el curso en las bondades físicas que Dios le dio a su pupilo: su alcance, su estatura, sus movimientos.

El mismo Barthelemy es el primero en reconocer que muchas veces se complicó por gusto, apartándose de lo que le había funcionado en sus mejores momentos: el jab, la combinación precisa, los giros de cabeza y torso para evitar los golpes del rival.

No en pocas ocasiones Barthelemy se enzarzó en peleas de cantina que no le favorecían, como el si el corazón de guerrero le nublara el cerebro de estratega. Allí, en el tumulto y la sangre, no suele llevar la mejor parte. El necesita de esa voz constante que se lo recuerde para no torcer el rumbo.

Easter perdió con Mikey García y eso no es deshonra. Resulta un hombre alto que busca mantener alejados a sus oponentes. Este es el dilema de Barthelemy: ¿cómo atacar sin dejar sus defensas abiertas a esos brazos enormes del estadounidense?

Otro punto a favor del habanero es su intensidad. Dudo que Easter pueda igualarla, pero esta será una pelea donde ninguno puede permitirse muchos errores, especialmente Barthelemy. Cero guardia baja, cero bronca sin plan y mucha inteligencia. Solo así Cuba volverá a tener un campeón mundial entre los profesionales.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de abril de 2019, 9:44 a. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA