Boxeo

Al estilo mexicano, Rigondeaux gana por nocaut y reafirma que hay que contar con él para las grandes peleas

Paciencia.

Esa fue la mejor arma que utilizó Guillermo Rigondeaux para vencer por nocaut a Julio Ceja en la cartelera efectuada este domingo en el Mandalay Bay Casino de Las Vegas.

En lo que representó su segundo combate bajo la bandera de Premier Boxing Champions, Rigondeaux se apuntó una importante victoria ante el fajador mexicano que lo colocaría como el retador obligatorio del rey del CMB en las 122 libras Rey Vargas.

Desde el mismo primer round el pugilista cubano dejó claro que venía a batirse sin tregua con Ceja y así lo demostró durante toda la pelea hasta el octavo asalto, cuando con un potente zurdazo derribó al guerrero azteca y el árbitro determinó que no estaba en condiciones de seguir parado en el ring.

Fue un combate muy entrenido donde Rigondeaux (19-1, 13 nocauts) le puso un freno a la lengua de sus detractores que lo catalogan como un peleador que brinda poco espectáculo por su depurado estilo de boxear.

“Todo fue cuestión de tiempo. La gente dice que yo corro, que me monto en la bicicleta. A ver qué van a decir ahora”, expresó Rigondeaux después de finalizar el combate.

En esta ocasión el doble campeón olímpico antillano se paró a intercambiar golpes con Ceja (32-4, 28 nocauts) en la corta distancia y demostró que el estilo mexicano no le es ajeno cuando se trata de ganar por cualquier vía.

Ceja, como de costumbre, fue al frente en todo momento, pero Rigondeaux nunca dio un paso atrás.

Con 26 años, Ceja tiró más golpes que el Chacal cubano, quien se limitó a marcar los más precisos y con mayor potencia.

Con su envidiable y acostumbrada forma física, Rigondeaux se dedicó a desgastar a su rival con golpes al cuerpo y con upper y rectos a la cabeza en una pelea donde la cadena Fox y otros especialistas tenían a Ceja como ganador hasta ese fatídico octavo round donde el cansancio era más evidente en la humanidad del mexicano.

En ese asalto el referi penalizó a ambos boxeadores por pegar por debajo de la faja y en un intercambio en el medio del ring Rigondeaux le conectó a Ceja el demoledor golpe de zurda que lo llevó a la lona para acreditarse la victoria.

Con 38 años, Rigondeaux demostró ante Ceja que todavía queda gasolina en el tanque, que sus puños pueden proveer toda la acción que el fanático exija y que hay contar con él para los grandes combates.

En la pelea estelar de la noche, Jermell Charlo (32-1, 16 KOs) derrotó por nocaut en el tercer asalto al zurdo mexicano Jorge Cota (28-4, 25 KOs).

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