Boxeo

¿Por qué Rigondeaux estará pendiente del choque entre el Rey mexicano y el Mexicanito de Japón?

Tomoki Kameda nunca olvidó ni el día ni la derrota contra Rey Vargas. Sucedió hace 12 años en un torneo de Guantes Dorados en México, cuando el local superó al japonés por puntos, sin pensar que volverían a verse las caras mucho después en una cita de mayor envergadura.

Ahora, nada más y nada menos, que volverán a estar en un ring este sábado para combatir por la faja súper gallo del orbe que posee Vargas, vía Consejo Mundial, en un choque de series implicaciones futuras, porque alguien más estará observando atentamente la acción.

De acuerdo con la ordenanza del CMB, Guillermo Rigondeaux se convirtió en retador obligatorio -cuando venció por KO al Pollito Cejas- para el ganador entre Vargas y Kameda en una pelea que tendría lugar en algún momento de la segunda mitad del año.

Pero esa es una historia para ser contada más adelante, porque el encuentro entre Vargas y Kameda puede ser uno de los mejores de esta primera mitad de la temporada a punto de concluir por sus historias y sus estilos, pues no se puede diferenciar quién entre los dos tiene más de mexicano.

No por gusto a Kameda (36-2, 20 KO) le llaman el “mexicanito’‘. Su historia es conocida, el chico que voló de Japón a tierras aztecas a los 15 años para pulir su boxeo en los gimnasios de una nación que ama este deporte como un tesoro nacional, donde cada pelea es una guerra y nadie se rinde.

Kameda conquistó una faja mundial en el peso gallo de la OMB, pero luego cayó en par de ocasiones ante Jamie McDonnell, antes de ganar el derecho de retar a Vargas (33-0, 22 KO) al capturar una corona interina del CMB.

Vargas, por su parte, hará la quinta defensa su cetro y expondrá su record invicto en una cita que, a primera vista, no luce un paseo sobre alfombra roja, aunque el mexicano aparece como favorito y su jab largo y preciso debiera hacer la diferencia final.

Rigondeaux, a no dudarlo, estará pendiente, al igual que su entrenador Ronnie Shields. Su última oportunidad de ser campeón del mundo habita entre estos dos guerreros y el ex titular -ostentó dos fajas- de las 122 libras habrá de sacar cuentas y esfuerzos para cuando venga ese chance, contra uno o contra el otro.

Si actuación ante Ceja arrancó aplausos, al quedarse parado en el medio del cuadrilátero intercambiando golpes para desechar críticas y burlas. Iba detrás en las boletas cuando una zurda potente le rescató su carrera y le catapultó a la posición de retador obligatorio. Si finalmente Vargas retiene su cinturón, Rigondeaux enfrentaría a un guerrero tremendo, con más estatura y alcance, pero la historia de ese potencial encuentro aún estaría por escribirse.

Primeros disfrutemos de este que promete y mucho. Kameda no olvidó aquella primera derrota. Vargas dice que volverá a repetirse todo, pero de manera más cruel para el japonés. Hay rencores y memorias que parecen ser eternos.

  Comentarios