Boxeo

Angel Herrera y Diosbelys Hurtado, dos nombres cubanos para la eterna biografía de Pernell Whitaker

El accidente que se llevó la vida de Pernell Whitaker dejó su leyenda intacta. Uno de los mejores boxeadores de todos los tiempos, “Sweet Pea’‘ será recordado siempre por su estilo y talento. Era Mayweather antes de Mayweather. Precursor de Lomachenko, el hombre de su era, el mejor libra por libra durante años.

Para los aficionados cubanos, su nombre estará ligado por siempre a dos guerreros tremendos que brillaron en diferentes momentos, lo cual en sí es un elogio a Whitaker: Angel Herrera y Diosbelys Hurtado.

Varios entrenadores cubanos del sur de la Florida lamentaron la muerte del prodigio de los cuadriláteros y desempolvaron recuerdos del campeón olímpico de Los Angeles 1984 y de cuatro categorías profesionales, elegido por la revista The Ring como uno de los 50 mejores de la historia.

“Es una gran pérdida, pero será recordado por todos aquellos que amamos el boxeo’‘, expresó el profesor Pedro Roque. “Un boxeador muy completo, con técnica, pegada, excelentes movimientos. Poseía todos los recuersos para brillar y los utilizó muy bien’‘.

LAS BATALLAS CON HERRERA

Con Herrera, un histórico del boxeo cubano, Whitaker tuvo batallas inolvidables, que dejaron marcas en los 60 kilogramos. El estadounidense perdió en el Mundial de Munich 1980, pero luego vencería al antillano en los Juegos Panamericanos de Caracas 1983 y en par de ocasiones más.

Mucha expectativa había para los Juegos Olímpicos de Los Angeles, porque en febrero de 1984 Whitaker había superado a Herrera en un tope en Reno, pero por un capricho de Fidel Castro, en seguimiento al boicot de la Unión Soviética, esa pelea no pudo efectuarse, dejando el camino libre para que Whitaker se coronara sin dificultades.

“Quería vencer a Herrera en las Olimpiadas, como una especie de revancha por su triunfo sobre mí en el Mundial’‘, le comentó Whitaker al profesor Roberto Quesada. “Le gané varias veces, pero el ganó la buena, la del mundial, y me quedé con eso por dentro’‘.

EL RENACIMIENTO DRAMATICO CONTRA HURTADO

Su otro momento con el boxeo cubano fue más corto, pero quizá más dramático. En enero de 1997, Whitaker se enfrentó con un Hurtado joven y hambriento, que llegaba de la isla tras vencer al campeón olímpico Julio González y deseo de brillar en lo profesional.

Hurtado debía ser una figura intermedia entre Whitaker y su esperada pelea contra Oscar de la Hoya, pero el santiaguero le dio al estelar una pelea tremenda al punto de llevarlo en par de ocasiones a la lona en los asaltos 1 y 6. Para el inicio del 11no round, el nuevo león parecía tener el triunfo en sus manos y la sorpresa de la temporada.

Sin embargo, Whitaker extrajó coraje y fuerzas de donde ya no había y desató un barraje ofensivo que desbarató las defensas de un Hurtado que, de haberse dedicado a retroceder en esos dos tramos finales, quizá hubiera salvado el éxito. Cayó en la trampa de desesperación tendida por el veterano Whitaker.

“Diosbelys realizó una gran pelea, pero al final se impuso la experiencia del campeón’‘, expresó Quesada. “La derrota para nada empaña la carrera de Diosbelys que fue un gran campeón también, pero Whitaker era algo realmente impresionate’‘.

WHITAKER ETERNO

De la Hoya ganaría por controversial decisión a un Whitaker que la mayoría vio ganar, pero esa es apenas una anécdota más en una trayectoria de tres décadas, cuatro títulos y varios premios que desembocarían en su exaltación al Salón de la Fama del Boxeo en el 2006 junto a Roberto Durán y Ricardo López.

Su muerte en la noche del 14 de julio, debido a un accidente vial, es una triste noticia para el boxeo y los fanáticos de todo el mundo, especialmente los cubanos que recuerdan sus batallas con Herrera y Hurtado.

Esta historia fue publicada originalmente el 15 de julio de 2019, 0:44 p. m..

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