Boxeo

¿Le quedará una noche más de gloria a la leyenda o será devorado por el joven león?

¿Se apaga la leyenda o vive una noche más de gloria?

Una noche más. ¿Podrá Manny Pacquiao regalarse una noche más de gloria? Delante de él y su legado se antepone otro joven león, un campeón nuevo que quiere detener el curso de la gloria y de la historia.
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Una noche más. ¿Podrá Manny Pacquiao regalarse una noche más de gloria? Delante de él y su legado se antepone otro joven león, un campeón nuevo que quiere detener el curso de la gloria y de la historia.

Una noche más. ¿Podrá Manny Pacquiao regalarse una noche más de gloria? Delante de él y su legado se antepone otro joven león, un campeón nuevo que quiere detener el curso de la gloria y de la historia, que ladra y muerde con carisma innegable, aunque sin su hoja de servicios.

Keith Thurman (29-0, 22 KO) intentará pasarle la notificación de retiro al legendario PacMan de Filipinas, a quien ahora se le debe llamar “senador’‘ antes de mencionar su nombre. Quién sabe si el boxeador saldrá adelante de este reto, porque el político continuará con la vista puesta en la presidencia.

Un pensamiento lógico diría que en el ring del MGM Grand se firmaría el adiós de Pacquiao, que el cuarentón desgastado en mil batallas cedería el testigo a un Thurman 10 años menor, pero estamos hablando de una leyenda vida, un mito que desafía el tiempo y los pronósticos.

Lo cierto es que si tomamos en cuenta las últimas peleas de ambos, Pacquio (61-7-2, 39 KO) lució inmensamente mejor ante Adrien Broner que Thurman frente a Josesito López, aunque el boxeo no es una ecuación exacta donde 2+2 equivale a cuatro. Lo impredecible se hace presente.

Sin duda, Pacquiao no es el mismo, pero ha sabido aminorar los efectos del envejecimiento. Antes lanzaba 61 golpes por round y ahora 41, pero su efectividad ha crecido para contrarrestar el menor volumen de ataque. Se mueve menos, pero economiza energías, sus reflejos no son los mismos y, sin embargo, ha mejorado su defensa.

Lucas Mathysse y Broner eran muchos más jóvenes y nada pudieron hacer, lo de Jeff Horn fue un robo escandaloso, al igual que aquella horrible derrota contra Timothy Bradley. Solo Floyd Mayweather y Juan Manuel Márquez pueden reclamar una victoria limpia contra Pacquiao, al menos desde que comenzara su trayectoria ilustre para ganar ocho títulos en distintas divisiones.

Thurman por su parte, era el hombre entre los welter antes de que una lesión en el hombro lo mantuviera fuera casi dos temporadas. “One Time’‘ ha peleado solo una vez en 28 meses y esa victoria contra López despierta más dudas que confirmaciones, porque se le vio oxidado y hasta en peligro -como ese séptimo asalto- ante un rival del que debió disponer sin preocupaciones.

Quizá un Thurman que se hubiera mantenido activo sería hoy el favorito por una casa. Astuto e inteligente, en esos tiempos en que venció a Shawn Porter y Danny García era imbatible. Luego llegaron Terence Crawfor y Errol Spence Jr. a la división y el panorama ha cambiado por completo.

Todas esas subtramas hacen de esta pelea un espectáculo apetecible, que vale la pena ver y pagar. Al final, será el choque entre juventud y veteranía, una batalla de dos eras diferentes que se entrelazan en una noche que pudiera ser inolvidable. ¿Será la última del gran Manny Pacquiao?

Regresa contra Josesito Lopez. En algún momento era el mejor de los welters, pero luego de 22 meses alejado existen dudas sobre la capacidad de su boxeo.

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