Antes de Andy Ruiz, otro gordito estuvo en la lista para enfrentar a Joshua. Este sábado lo veremos en Nueva York
Antes de Andy Ruiz, en la lista para enfrentar a Anthony Joshua estuvo Adam Kownacki. El nombre del polaco se mencionó con fuerza, porque al igual que el mexicano poseía un sólido resumé, habilidades boxísticas y cierto carisma y estilo que gustaba a los fanáticos.
Pero por encima de Ruiz, Kownacki (19-0, 15 KO) contaba con una amplia base de aficionados en el área de Nueva York. No sólo es residente en Brooklyn, sino que 13 de sus peleas se han efectuado en La Gran Manzana.
No por gusto llegó una invitación para enfrentar a Joshua, cuando el oponente original, Jarrell Miller, fue suspendido por dopaje y el cubano Luis Ortiz declinó una oferta del promotor del inglés Eddie Hearn.
“Sí, su nombre estuvo entre los candidatos’‘, expresó el promotor Luis de Cubas Sr., cuyo hijo fue vital para negociar la pelea Ruiz-Joshua. “El pudo haber sido el hombre esa noche’‘.
Sin embargo, no lo fue. De acuerdo con declaraciones del propio Kownacki, tras su triunfo del 26 de enero por nocaut en dos rounds sobre Gerald Washington, dejó de entrenar un período prolongado debido al nacimiento de su hijo y estimó que no sería justo con él mismo ni con todos los involucrados aceptar el reto.
Ruiz, por su parte, venía de vencer el 20 de abril al ruso Alexander Dimitrenko y se había mantenido en forma. El mexicano aceptó la llamada de Hearn, su equipo de Premier Boxing Champions negoció todo y el resto es historia con la sorpresa mayor en el ring de los últimos tiempos.
Adam Kownacki, quien al igual que Ruiz no posee un cuerpo esculpido muscularmente como Joshua, dice no arrepentirse de eso y que su momento llegará más temprano que tarde, especialmente ahora que por primera vez será protagonista de una velada (FOX, 8:00 PM).
El polaco enfrenta a un Chris Arreola (38-5-1, 35 KO)que ya vio pasar sus mejores tiempos y no pudo encumbrarse en las dos ocasiones que aspiró a destronar a un campeón del mundo contra Vitali Klitschko en el 2009 y frente a Deontay Wilder en el 2016, pero que debe ser la última prueba antes de subir al ring contra los mejores de la división
Arreola cuenta en la esquina con un entrenador respetado como Joe Goossen y habrá de exigirle a Kownacki al punto que podamos establecer algún tipo de comparación de lo que pudo haber sido y no fue aquella noche en que Ruiz se convirtió en campeón del mundo en Nueva York.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de agosto de 2019, 7:45 a. m..