Boxeo

¿El más grande de los últimos tiempos entre los cubanos? Para muchos el Cepillo lo es sin duda

Para muchos, Joel Casamayor ha sido el más grande boxeador cubano de las últimas seis décadas. Campeón mundial y olímpico amateur, titular en dos categorías profesionales y de la revista de The Ring, el Cepillo va creciendo a medida que pasa el tiempo.

Este fin de semana entrará en el Salón de la Fama del Boxeo en Nevada, Las Vegas, como preludio del Templo Internacional en Nueva York, como premio a los tantos golpes que recibió y le dio a la vida y sus rivales en poco más de tres décadas de batallas.

Inolvidables son sus peleas contra Diego Corrales, Acelino Freitas, Juan Manuel Márquez, Michael Katsidis, José Luis Castillo. Casamayor se agiganta en la historia por la era en que combatió y por los hombres que enfrentó, sin que la palabra “no’‘ saliera de su boca.

La comunidad del boxeo cubano en Miami ha querido también rendirle tributo a uno de sus más grandes y dignos exponentes. Un hombre que con sus claros y oscuros supo encumbrarse, sin dejar de ser aquel humilde chico de Guantánamo, sin dejar de ser el Cepillo.

Moro Fernández (entrenador): Tuve la posibilidad de seguirlo de su époc amateur a lo profesional. Siempre fue un tremendo boxeador. No tuvo más resultados por la forma que llevaba su vida o lo manejaron. Es uno de los cubanos que más resultados ha tenido. Un ídolo en Cuba y luego aquí. Le recuerdo la picardía, la versatilidad. Te sacaba la pelea de abajo de un hueco. Con buena pegada, pero inteligente y mañoso, que encajó perfectamente en este boxeo’‘.

Leduán Barthelemy (boxeador): Con Cepillo no hay días tristes, es alguien que transmite mucha felicidad, buena vibra, que te contagia con su alegría de vivir. Su carrera ha sido más que digna, es un grande de todos los cubanos y me alegro mucho de que se le reconozca’‘.

Jorge Rubio (entrenador): “Esa es una leyenda, esa sí lo es. Logró mucho en el boxeo, a pesar de cosas adversas como persona. Si se hubiera dedicado más, ¿quién sabe lo que hubiera alcanzado? Tenía una gran valentía como boxeador. Se enfrentó a los mejores. Nunca dijo que no. Iba a morirse en ring, pegaba, boxeaba, trabajaba sucio cuando era necesario. La gente lo quería en todas partes. En México, los mexicanos le llevaban. Poseía una personalidad increíble, porque es una buena persona. Saludaba a todo el mundo, era muy de la prensa, no como otros. Tuvo que ganarse todo desde cero.

Roberto Quesada (entrenador): Casamayor es el mejor boxeador de la generación que vino después del primero de enero de 1959, porque Teófilo Stevenson fue tres veces campeón olímpico al igual que Félix Savón, pero no fueron profesionales. Casamayor peleó con llos mejores y eso que perdió cuatro años. Si se hubiera quedado después del 92, ¿quién sabe lo que hubiera ganado?, pero se quedó en el 96. Dominaba las tres distancias, muy certero, donde tiraba el golpe no fallaba’‘.

Eufrasio González (entrenador): Casamayor era un atleta que cuando se metía en un campo de entrenamiento se enfocaba en su trabajo. Trabajé con él como seis peleas muy importantes. Lo que él se proponía lo lograba, Se ponía en forma de manera rápida, nunca decía que no: dime el nombre del rival y la bolsa. Floyd Mayweather nunca quiso pelear con é. Le robaron peleas como la de Freitas, una con Corrales. Siempre fue un hombre respetado, y la gente lo saludaba como un campeón, una persona bien humilde’‘.

Rancés Barthelemay (boxeador): Su carrera es la más grande de un cubano, con todo el respeto del mundo para Guillermo Rigdondesua y Yuriorkis Gamboa. Lo de Casamayor es más grande por la época en que brilló. Peleó con todos los mejores y en su mejor momento. Recuerdo la pelea contra Katsidis, como la sacó casi debajo de la manga, su triunfo sobre Corrales que era un asesino en el ring. Lo de Cepillo es algo tremendo’‘.

Pedro Diaz (entrenador): Un boxeador muy completo, el mejor cubano del boxeo profesional. Algún día lo veremos también en el Salón de la Fama del Boxeo Internacional. Recuerdo que él no estaba en los planes del equipo olímpico del 92, era Neslán Machado, pero este no fue al torneo nacional y yo mismo fui a buscarlo a su casa, lo pusimos en peso y el resto es historia. Era boxeador de Alcides Sagarra y participamos en varias competencias. Yo le llamaba el Guiro’‘.

Ramón Garbey (ex boxeador y entrenador): Yo estoy casi más contento que Cepillo. Estamos juntos desde la ESPA, su madre era amiga de mi mamá. Tener un hermano en el salon de la fama de las Vegas, para mí eso significa mucho. De sus tiempos de boxeador recuerdo la confianza en sí mismo, su trabajo duro. Somos hermanos. Siempre estábamos juntos, con Hector Vinent, otro grande’‘.

Luis de Cubas (promotor): tuve la suerte de tener a Casamayor conmigo durante mucho tiempo, ser testigo de sus grandes momentos, de sus tremendas batallas y de su corazón de guerrero. Enfrentó a los mejores sin dudar un minuto. Su vida era el boxeo y en ese deporte él encontraba su realización. Para mí es el más grande de los últimos tiempos. Pronto lo veremos encumbrado en el Salón mayor de Nueva York’‘.

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