Boxeo

Que el bufón no devore al boxeador. Tyson Fury quiere suplir la ausencia del Canelo con guiños a los mexicanos

El antes y el después, la pelea es lo de menos. Tyson Fury parece una ametralladora verbal que apunta a todos lados sin reparar en nombres ni reputaciones, pero él mismo debería mirarse por dentro y reconocer que el espectáculo de este sábado tiene más que ver con su autopromoción que con el boxeo.

Después del fiasco deportivo, que no mediático, de su anterior pelea contra Tom Schwartz, ahora debemos empujarnos el choque contra otro ilustre desconocido, el sueco Otto Wallin, mientras se alarga la espera por un encuentro realmente importante para un boxeador realmente bueno. Que lo es.

Wallin, nos quieren hacer creer, podría ser el próximo Ingemar Johansson, el hombre que en 1959 sorprendió -lo llevó siete veces a la lona antes de ganarle por TKO en el tercer round- al campeón mundial Floyd Patterson en una pelea inolvidable que tuvo lugar en el viejo y desaparecido Yankee Stadium.

Patterson demolió a Johansson en la revancha obligatoria por nocaut en el quinto asalto, pero el sueco alcanzó en su país dimensiones de héroe, algo que ahora espera buscar este sábado el oponente de Fury por la pantalla de ESPN+ en una cartelera de Top Rank.

¿Qué nos quedó de la pelea contra Schwartz? Solo el recuerdo de la presentación de Fury con un atuendo a lo Apollo Creed al principio del combate y la canción de Aerosmith que le dedicara tras el triunfo a su esposa delante de miles de espectadores. Lo demás, incluido su nocaut en el segundo round, fue minucia, memorias sin importancia.

Muchos van a sintonizar la aplicación digital no tanto para confirmar que esta pelea más dispareja no puede ser, sino para ver con qué tipo de atuendo saldrá esta vez Fury, quien ya se presentó en un entrenamiento público con una máscara de luchador mexicano, y qué melodía utilizará ahora de su vasto repertorio para reafirmar el amor a su pareja de vida.

Quién sabe, a lo mejor aparece vestido de guerrero maya al estilo Apocalypto o de revolucionario a las órdenes de Pancho Villa. En un 14 de septiembre y con deseos de agradar al público mexicano en Las Vegas, Fury puede ser capaz de superarse a sí mismo.

Lo triste es que Fury puede ser un gran campeón. Superó a un Wladimir Klitschko en mejores condiciones que el vencido por Anthony Joshua y muchos consideran que derrotó a Deontay Wilder o al menos demostró un coraje extremo al levantarse en el 12do asalto de esa pelea para firmar un controversial empate.

Coraje también exhibió al conquistar sus demonios interiores en una dura batalla contra la depresión, el alcoholismo y las drogas. Este no es un mal hombre, pero dentro de él habita un bufón.

¿Cuándo veremos la revancha contra Wilder? Primero el Bombardero de Bronce debe acudir a una cita peligrosa con el cubano Luis Ortiz en algún momento de noviembre y Fury pasar por encima de Wallin este 14 de septiembre. Nos dicen que para febrero del 2020 chocarían entre sí, pero estamos hablando de boxeo. Lo que se dice no es lo que sucede.

Por lo pronto, prepárate para ver la reencarnación del Santo al estilo gitano en la entrada y una melosa balada de cierre, porque con Fury y sus locuras todo es posible en una fecha tan importante para México y el boxeo. Hombre, que no estará el Canelo Alvarez, pero al menos este inglés entretiene.

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