El deseo de este retador cubano se hizo realidad. Viene una revancha de fuego y hierro contra el campeón en Las Vegas
Lo que era un secreto a voces se hizo oficial el sábado. Tanto clamó Luis Ortiz por una segunda oportunidad contra Deontay Wilder que los poderes del boxeo le escucharon y le concedieron el deseo. Ambos chocarán el 23 de noviembre en Las Vegas en lo que puede ser una de las mejores peleas del 2019.
Esta segunda entrega tendrá lugar en el MGM Grand Garden Arena y llegará vía Pago Por Ver por los servicios de la cadena FOX, como parte de este renacimiento que vive la división pesada, hoy por hoy la que más acapara la atención de los aficionados.
“Le debo dar mucho crédito a Wilder por aceptar este reto, porque demuestra que es un gran campeón con tremendo corazón’‘, expresó Ortiz. “No tiene miedo de tomar una pelea peligrosa, porque seamos honestos, esta es la pelea más peligrosa para él’‘.
Para el cubano Ortiz (31-1, 26 KO) se trata de la primera vez que será uno de los grandes animadores de una cartelera de PPV, a diferencia de Wilder, quien ya pasó por esta modalidad en su choque contra Tyson Fury con ventas superiores a las 300,000 unidades.
¿Cuánto podría generar esta revancha? Mucho dependerá de la maquinaria propagandística detrás de ella, pero los organizadores consideran que el recuerdo de la primera entrega en marzo del 2018 será un impulso más que suficiente para garantizar el éxito del evento.
En aquella ocasión, el cubano estuvo a casi nada de destronar al campeón del Consejo Mundial del Boxeo en el Barclays Center de Brooklyn, cuando se mantuvo a segundos de vencer por nocaut en el séptimo round antes que la campana -y cierta ayuda del árbitro- le permitiera un respiro a Wilder (41-0-1, 40 KO).
El llamado Bombardero de Bronce terminaría recuperándose para ganar por nocaut en el décimo asalto, pero siempre quedó en el aire la posibilidad de una revancha, aunque por aquel entonces no se pensaba que sería bajo la modalidad de Pago Por Ver.
“En mi opinión, Wilder es el mejor pesado del mundo hasta que alguien lo destrone’‘, agregó Ortiz. “Eso es lo que precisamente deseo hacer el 23 de noviembre en el MGM Grand. King Kong viene a Las Vegas’‘.
Después de aquel encuentro, Wilder fue parte de una tremenda e inolvidable batalla que terminó en controversial empate contra Fury y posteriormente superó por nocaut en el mismo primer round a Dominick Breazeale.
Ortiz, por su parte, sumó victorias sobre Razvan Cojanu, Travis Kauffman y Christian Hammer, sin dejar de clamar por la revancha contra Wilder y en medio de la posibilidad de medirse a Anthony Joshua por una buena cantidad de dinero antes de que declinara y cediera el puesto a Andy Ruiz Jr.
Con la vista y el corazón puestos en Wilder, esta puede ser la última oportunidad del cubano -de 40 años- de convertirse en campeón del mundo y lo hará bajo la sombra de una plataforma enorme de distribución y en una cadena de mucho poder mediático.
“Cuando combatí contra Ortiz, no solo tenía una gran hoja de servicios, pero además era considerado el peligroso de la división’‘, apuntó Wilder. “Estoy de acuerdo con quienes consideran a Ortiz el rival más duro de mi carrera. Nadie quería pelear con él y todavía es así’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de septiembre de 2019, 6:43 p. m..