Boxeo

Dos guerreros van por el título de la discordia para luego mostrárselo al Canelo Alvarez

Llámenle el título de la discordia. Fue de Gennady Golovkin, luego pasó a Daniel Jacobs, más tarde lo conquistó Saul “Canelo’‘ Alvarez y ahora está en tierra de nadie, aunque tendrá un nuevo propietario esté sábado en el Madison Square Garden de Nueva York.

Golovkin y Sergiy Derevyanchenko lucharán por la faja mediana de la Federación Internacional del Boxeo en la pantalla de DAZN con la vista puesta en Alvarez, a pesar de que el mexicano va el 2 de noviembre a una batalla particular en las 175 libras contra Sergey Kovalev.

Una de las razones que ha esgrimido Canelo para no ofrecerle la tercera pelea a Golovkin es su falta de corona mundial, pero todo podría cambiar este 5 de octubre si el kazajo supera -y es el favorito de aficionados y expertos- a Derevyanchenko de manera dominante.

Lo cierto es que ya Golovkin perdió este cetro por no enfrentarse a Derevyanchenko y Alvarez fue despojado del mismo por fallar las negociaciones de Golden Boy con el campamento del ucraniano, provocando una situación difícil entre el el boxeador y su promotora.

Derevyanchenko, sin duda, es un púgil temido, con ciertas habilidades -prueba de ello es su decisión dividida en la derrota ante Jacobs- y una innegable pegada. No por gusto se mantiene en la elite de la Federación y se ha ganado el derecho de combatir por este título.

¿Puede Derevyanchenko dar la sorpresa? Es algo no descartable, aunque en grado menor. GGG le supera en alcance, estatura y experiencia. Suele aprovechar a un rivales que se mueven menos y a los que puede acosar con sus andanadas de golpes.

Pero no se puede ignorar que Golovkin cumplió 37 años, cuatro más que su oponente, ha boxeado 200 rounds como profesional, mientras que Derevyanchenko acumula solo 81, para no hablar ya del cambio de entrenador en la esquina del “Big Drama Show’‘.

Jonathon Banks aprendió lo mejor de su maestro Emmanuel Steward, estuvo al servio de Wladimir Klitschko y puede traer cosas diferentes a su nuevo pupilo, pero no necesariamente un cambio de voz de mano resulta en una química perfecta, como la que parecían tener GGG y Abel Sánchez en sus mejores tiempos.

Así y todo, Golovkin sale delante en las apuestas. Puede que haya comenzado su declive, pero aún se mantiene en la elite de las 160 libras y por encima de Derevyanchenko. Además, está el estímulo de mostrarle al Canelo una faja tan importante como esta y decirle: “ya la tengo, y ahora qué’‘.

Las cosas pueden ser diferentes de campeón a campeón.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de octubre de 2019, 8:44 a. m..

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA