Boxeo

Con más de 40 años, este cubano llega al circuito de combate más sangriento que existe

Héctor Lombard ha subido el nivel de peligrosidad y riesgo. Del judo olímpico a PRIDE y CFC, de Bellator y a la UFC. Ahora el guerrero cubano llega al circuito más sangriento de todos los conocidos en los deportes de combate: las peleas a puño descubierto.

El matancero, quien participó en la cita estival de Sidney 2000 representando a Cuba en judo, se convirtió en el último en firmar con Bare Knuckle Fighting Championship (BKFC) con la intención de convertirse en campeón del mundo como representante de su tierra y todos los latinos.

“Siempre he querido ser parte de esta magnífica organización y estoy feliz de que esto suceda’’, expresó Lombard, quien competirá en la división de las 185 libras. “Bare Knuckle Fighting Championship es el nivel superior para pelear y estoy feliz de ser parte de él’’.

Lombard no solo es primer olímpico en firmar con BKFC, sino que se convierte en el primer campeón de Bellator -conquistó su título mediano en el 2009- que se integra a esta disciplina, después de terminar con balance de 8-0 en ese organismo previo a la UFC.

Después de defender su corona en varias ocasiones, Lombard dejó vacante su corona de Bellator en el 2012 y ascendió a la UFC, donde combatió en 12 ocasiones y logró notables victorias sobre Rousimar Palhares y Nate Marquardt.

En su carrera profesional de Artes Marciales Mixtas, Lombard suma 34 victorias y 22 de ellas por la vía del nocaut. No por gusto se le considera uno de los más fuertes pegadores en la historia de los pesos medianos y welters.

“Héctor Lombard es uno de los guerreros más devastadores con su pegada en la historia de las MMA y por eso esperamos que tenga un gran impacto en la BKFC’’, comentó el presidente de la organización, David Feldman. “Como fanáticos, no veo la hora de ver a Héctor en el círculo cuadrado. Es emocionante y explosivo. Esta es una firma extraordinaria’’.

Cuarto Dan en judo y cinturón negro en jiu-jitsu, Lombard es uno de los atletas más veteranos que se mantiene compitiendo a un alto nivel, pero los combates a puño descubierto serán una prueba magnífica para medir su capacidad de adaptación y supervivencia a los 41 años.

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