Un nuevo cubano se integra con fuerza al boxeo profesional en los Estados Unidos
Isaac Carbonell solo pedía una oportunidad. Que lo vieran entrenar y luego decidieran. Si gustaba, tal vez le podrían contratar. Si decepcionaba, entonces seguiría su camino y una nueva vida en los Estados Unidos. Hace un mes que llegó a este país y ya tiene un pacto para soñar.
El cubano comenzará en breve su carrera profesional en el boxeo guiado de la mano de los managers Henry Rivalta y Amaury Piedra, quienes quedaron impresionados al ver a Carbonell en uno de sus primeros sparrings en el sur de la Florida.
“Sabía que debía hacerlo bien y me esmeré al máximo’’, comentó Carbonell, de 25 años. “He pasado mucho trabajo para llegar a este momento y no podía desaprovecharlo. No quiero decepcionar a nadie y menos a mí mismo. Tengo mucho por qué luchar. Esto comienza ahora’’.
Nacido en Santi Spíritus, Carbonell desarrolló una carrera amateur de más de 200 peleas en la isla y ganó torneos en diferentes categorías escolares y juveniles, pero algo no estaba bien en su universo humano y muchas veces debió alternar los entrenamientos con trabajos para sobrevivir.
La situación económica era tan mala que en el 2017 decidió irse de Cuba y con la ayuda de unas amistades llegó a Trinidad y Tobago, donde se mantuvo un año mientras trabajaba en la agricultura y en una fábrica de hacer puertas y ventanas, pero sabía que no podía echar raíces en esa otra isla del Caribe.
“Como pude me embarqué en un barco con rumbo a Venezuela y ahí fue que comenzó la odisea’’, recordó Carbonell. “Colombia, Costa Rica, Honduras, México. En la frontera estuve varios meses y siempre estaba la amenaza latente de que en cualquier momento nos viraban a Cuba, pero no iba a mirar hacia atrás bajo ningún concepto’’.
A los pocos días de ingresar a Estados Unidos, Carbonell ya estaba entrenando por su cuenta y luego en el gimnasio de Chiro Pérez, uno de los entrenadores más conocidos y experimentados de la región, quien al principio dudó de la palabra del recién llegado.
Pero al verlo entrenar se dio cuenta de que estaba en presencia de un chico con talento, antes de que se comunicara con Rivalta, uno de los managers más importantes de Miami y la Florida.
“Nada más pasaron unos minutos y los vimos intercambiar golpes en el sparring, sabíamos que tiene madera’’, expresó Rivalta. “Queremos primero ponerlo a punto, en condición óptima física y técnica para luego iniciar su carrera. Yo he tenido a muchos prospectos en mis manos, pero este puede ser especial’’.
Por lo pronto, Carbonell se prepara para viajar a Washington, donde se pondrá a las órdenes del prestigioso entrenador Barry Hunter, conocido por su estilo de cero excusas por un lado y figura paternal por otro.
Bajo la tutela de Hunter, quien fuera técnico entre otros de Lamont Peterson, Carbonell espera perfeccionar su estilo y fortalecer su pegada antes de lanzarse al ruedo del cuadrilátero. Después de lo que pasó -los días perdidos en la selva, la evasión de bandas criminales-, de ahora en adelante todo puede ser ganancia para el espirituano.
“Sé que mucho dependerá de mi entrega, de mi esfuerzo, pero vengo a darlo todo’’, recalcó Carbonell, quien hará campaña en las 175 libras. “En un par de años me veo combatiendo por un título del mundo. No tengo nada que perder, porque nada tenía y sí mucho que ganar’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 24 de octubre de 2019, 8:25 a. m..