Boxeo

Más allá de la gloria y la historia, Canelo ha visto algo que le atrae en Kovalev

Mikey García creyó haber visto algo. Pensó que, a pesar de escalar en libras, podría controlar el ritmo de la acción contra Errol Spence Jr. Ya todos sabemos cómo concluyó ese asunto. Generalmente el que sube de peso lleva las de perder. Y mucho más cuando se trata de retar a un campeón en su justa medida.

¿Entonces por qué casi nadie se atreve a considerar favorito a Sergey Kovalev contra Saúl “Canelo’‘ Alvarez? El ruso le aventaj en estatura, alcance y pegada. Posee un jab educado y certero y una combinación uno-dos que todavía pone a dormir a la mayoría de sus oponentes. Debería recibir más respeto.

Pero así como García creyó haber visto debilidades en Spence para aceptar la pelea, ¿se habrá engañado Canelo al insistir tanto en Kovalev por encima de Gennady Golovkin? ¿Se habrá equivocado en no pedir un peso intermedio, un encuentro a medio camino?

Probablemente no. Kovalev sigue siendo un guerrero temible y su mano derecha no se ha ido a ninguna parte, pero sí parecen en retirada sus habilidades, reflejos y reacciones en el cuadrilátero. La segunda derrota -la primera debió ganarla- contra Andre Ward, su fracaso ante Eleider Alvarez y el susto enorme frente a Anthony Yarde deben haber provocado la inclinación de Canelo hacia este choque.

En otros tiempos, el “Krusher’‘ era una suerte de imitación de Iván Drago: potente, monolítico, impresionante. Con solo lanzar su jab y rematar con su derecha, Kovalev ganaba sin sudar. Desde ya se le puede reconocer como el mejor boxeador ruso de todos los tiempos.

Pera esa es una época pasada, apenas recuerdos para contrastar con un presente distinto, un presente dominado por alguien como Canelo que, gústenos o no, es la estrella principal del boxeo, el hombre que mueve la aguja de los ratings y las ventas.

Desde el campamento de Kovalev nos avisan que todavía queda mucho en el tanque, que no nos hagamos ilusiones de esperar el sábado en Las Vegas por la pantalla de DAZN a un hombre viejo y gastado. El campeón, nos aseguran, aún tiene cuerda para rato y va a sorprender...

Lo cierto es que no no espera que el campeón sorprenda, sino que gane. Sin quitarle méritos a Kovalev, Alvarez se encuentra en su “prime’, su momento dulce y sagrado, el pico de su producción deportiva. Posee un arsenal que va mucho más allá del conocido uno-dos, compuesto por ganchos cargados de dolor, contragolpes fulminantes y estámina, mucha resistencia para soportar 12 asaltos.

En su última presentación contra el perfecto desconocido Yarde, Kovalev tuvo que acudir a sus reservas finales para sobrevivir a una cercana derrota. Canelo no le va a permitir un regreso y, desde que comience su ataque viscera al cuerpo, pondrá a prueba la voluntad del ruso, la voluntad del campeón.

Hay que felicitar al mexicano por no haber pedido un catchweight y permitir que Kovalev venga con todas sus fuerzas a esta pela histórica. Pero él sabe lo que hace, lo ha estudiado al máximo y va confiado a un choque que puede ganar. Kovalev no es Manny Pacquiao.

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2019, 2:33 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA