Cuba ha esperado mucho tiempo por su campeón profesional pesado. ¿Lo tendrá este sábado?
La historia es conocida y ojalá no se repita como farsa. Cuando Luis Ortiz rete este sábado a Deontay Wilder por la corona pesada del Consejo Mundial, buscará algo que nunca han logrado los boxeadores profesionales de Cuba: una faja en la división máxima.
Otros lo han intentado, pero todos han quedado en ese esfuerzo. Ortiz fue el que más cerca estuvo de lograrlo aquel marzo del 2018 en Brooklyn, cuando en el séptimo asalto estuvo a nada de destronar a Wilder, antes de que este se recuperara para noquear al cubano en el décimo.
Ahora que viene este chance dorado, vale la pena repasar esos intentos que han quedado en la memoria de los aficionados y esperar que el King Kong pueda derrotar los pronósticos adversos y levantarse a una altura que ninguno de sus compatriotas ha conocido.
JORGE LUIS GONZALEZ VS. RIDDICK BOWE
González llegó a amasar un impresionante record de (23-0, 22 KO), cuando en junio del 1995 enfrentó por el título pesado de la OMB en Las Vegas a Riddick Bowe, a quien había superado en los amateurs durante unos Juegos Panamericanos.
El cubano no solo había superado a Bowe fuera de las filas profesionales, sino que también había vencido a otros que luego serían grandes guerreros en el pugilismo de paga como Lennox Lewis y Tyrell Biggs. De modo que se esperaba mucho de González.
Sin embargo, Bowe -uno de los grandes de su generación- expuso muchas carencias en el cubano y le propició una soberana paliza antes de noquearlo en el sexto asalto. González ya nunca volvería a alcanzar el rango de contendor.
JUAN CARLOS GOMEZ VS. VITALI KLITSCHKO
Gómez disfrutó de una sólida carrera como crucero, división en la que se mantuvo como campeón de 1998 al 2002, pero los resultados no fueron los mismos cuando ascendió a la categoría superior.
La “Pantera Negra’‘ buscaba seguir los pasos de Evander Holyfield -algo que ahora busca imitar Oleksandr Usyk- que brilló en ambas divisiones y se convirtió en una leyenda de todos los tiempos. Su mejor momento fue el triunfo sobre Oliver McCall.
Pero después de altos y bajos, se le presentó la oportunidad el 21 de marzo del de combatir por la faja del Consejo Mundial en poder de Vitali Klitschko en aquellos tiempos en que junto a su hermano Wladimir nadie osaba oponérseles más allá de las 200 libras.
Al principio logró capear los temporales del gigante ucraniano, pero luego el campeón impuso su presencia física y pegada, obligando al árbitro a detener la pelea en el noveno asalto.
ODLANIER SOLIS VS. VITALI KLITSCHKO
Nadie como “La Sombra’‘ estaba capacitado para convertirse en rey de los pesados. Sin una pegada descomunal, sus habilidades e inteligencia en el ring eran innegables y mucho se esperaba del campeón olímpico de Atenas 2004 desde que llegara al boxeo profesional.
Basta decir que como amateur derrotó dos veces a Félix Savón, a Robert Alfonso, a Kubrat Pulev, a Sultan Ibragimov y a David Haye; y como profesional su ascenso resultó notable para ganarse el puesto de retador del campeón del Consejo. Nuevamente Vitali Klitschko aparecía entre un cubano y el título.
Lo que sucedió después en el primer asalto todavía es debatido por los fanáticos, porque Solis se lesionó una rodilla -algunos aseguran que la lesión era vieja y se agravó en la pelea- al tratar de evitar un golpe del ucraniano y ya no podría seguir combatiendo.
Solís intentaría regresar a la élite de la división, pero todo quedaría en el intento.
UN APARTE PARA NIñO VALDES.
Campeón pesado cubano en la década de los 40 y 50 del siglo pasado, Geraldo Ramos Ponciano Valdés es considerado uno de los grandes boxeadores de todos los tiempos nacidos en la isla, pero nunca pasó de contendor, a pesar de mantenerse en la élite.
En una época donde había un rey por división, Niño Valdés derrotó a grandes boxeadores como Ezzard Charles y Tommy “Hurricane’‘ Jackson, y perdió contra otros de la talla de Sonny Liston, Archie Moore y Bob Baker.
Nunca pudo enfrentar a un campeón de leyenda como Rocky Marciano, pero en esta época de múltiples reyes y organismos, Niño Valdés habría tenido su oportunidad y quién sabe cuánto más.
Lo cierto es que Cuba sigue esperando por su campeón pesado.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de noviembre de 2019, 10:37 a. m..