Boxeo

Con un León en la música, Venezuela puede sentirse orgullosa de su Tigre en el ring

Llegó sin la marca de favorito y se fue como campeón. Ismael “Tigre’‘ Barroso rugió por todo lo alto para convertirse en el nuevo poseedor del cetro dorado de la Asociación Mundial del Boxeo y abrirse camino hacia una faja superior en las 140 libras para la próxima temporada.

Con un accionar constante y un ataque de alto volumen, el venezolano le arrebató por decisión unánime el cinturón dorado al canadiense Yves Ulysse Jr. y en el proceso conquistó el corazón de los aficionados reunidos en el OC Hangar, de Costa Mesa, California, que corearon su nombre de principio a fin.

“Siempre es bueno recibir el apoyo de la gente y aquí en California han premiado mi trabajo’‘, comentó un feliz Barroso tras el éxito en la velada de Golden Boy por DAZN. “La gloria primero es para Dios y para toda la gente que se ha mantenido a mi lado durante tanto tiempo’‘.

Muy poco se había comentado de Barroso (22-3-2, 20 KO) y mucho de Ulysse en los días previos de este combate y se daba por sentado que el joven titular desplegaría su velocidad y juventud para derrotar al veterano de mil batallas y 36 años, un caso típico de lado B en la danza de dos.

Pero Barroso llegó en una excelente forma física y su resistencia nunca decayó, superando en barraje de fuego y resistencia a un Ulysse que en ningún momento experimento sentimientos de urgencia y que cuando vio como le alzaban la mano al de Venezuela pareció sorprendido.

Lo cierto es que Ulysse (18-2, 9 KO) vivió en un mundo paralelo durante los 12 asaltos, esbozando las más de la veces una sonrisa convertida en mueca en el momento del veredicto, cuando ya no tenía remedio su suerte, mientras Barroso daba saltos de alegría.

Por su edad, Barroso sabía que esta podía ser su última oportunidad de asaltar la gloria del ring y por eso salió con todo desde el primer minuto, tirando de manera constante y obligando a su rival a cubrirse, limitando sus ataques a impactos esporádicos que en ningún momento lo pusieron en peligro.

A medida que avanzaba el combate, se esperaba una reacción inminente del campeón, pero Barroso no decayó en su nivel de fuego y su entrenador, el cubano Osmiris “Moro’‘ Fernández le exigía que mantuviera la intensidad, como si estuviera perdiendo, cuando era todo lo contrario.

“Le agradezco mucho a mi entrenador el Moro por haberme mantenido con el enfoque para la victoria’‘, agregó Barroso. “Estoy muy contento por mi gente, por mi familia en Miami y en Venezuela, por mí país’‘.

Al final, la agresión constante de Barroso se tradujo en votaciones favorables de 115-113, 115-113 y 117-111, como prueba de su control en el ring y de su mayor deseo de llevarse la victoria.

Si Venezuela tiene su Oscar de León en la salsa, ahora puede sentirse orgullosa de su Tigre en el ring.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA