Chocolatito tiene una victoria dulce en Japón y quiere a los hombres grandes de las divisiones chicas
Japón siempre ha sido tierra de triunfos para Román González. Después de 15 meses de inactividad, el nicaragüense regresó a su segunda patria deportiva para lograr un nocaut y conseguir el pasaporte para soñar con una segunda oportunidad en su carrera.
En horas de la madrugada de Miami, el centroamericano dispuso de un nocaut técnico en el segundo asalto sobre el filipino Diomel Diocos y lo hizo de manera rápida, sin perder tiempo, como si quisiera dejar sobre la lona no solo el cuerpo de su oponente, sino una declaración de principios.
Cierto que no se trataba de un rival de mucha consideración, pero González hizo lo que se esperaba y exhibió ciertas de las habilidades que en algún momento lo llevaron a la cima de la lista de los mejores libra por libra del planeta, mucho antes de Vasyl Lomachenko y el Canelo Alvarez, ahí casi justo con Floyd Mayweahter.
Con buenos movimientos de pies y manos, pasando golpes y con explosividad, con la mano delantera bien posicionada y la derecha como un relámpago, González resolvió pronto al filipino, lo castigó y obligó al árbitro a detener las acciones en el segundo tramo del combate.
Esto era lo que esperaban en su equipo de trabajo, una demostración tan convincente como para ilusionarse con un futuro posible y rentable contra algunos de los nombres grandes que potencian las divisiones chicas. De hecho, ya se habla de un posible combate contra Khalid Yafai, uno de los campeones.
Yafai debía enfrentar a Juan Francisco Estrada el 30 de noviembre en Miami, pero una lesión en la mano sacó momentáneamente de circulación al mexicano y ahora el inglés aparece libre y en espera de un contrincante de valía.
Otras opciones son Jerwin Ancajas, Kazuto Ioka y Donny Nietes. En cualquier caso, Chocolatito vuelve a la pintura de las 115 libras y quién sabe hasta dónde pudiera caminar en este nuevo capítulo de su carrera, cerrado ya el triste pasaje de sus dos derrotas ante Srikaset Sor Rungvisai.
No por gusto eligió a Japón como rampa de despegue. En la Tierra del Sol Naciente ha combatido 10 veces y logrado 10 victorias. Allí está su padrino, Akihiro Honda, el Don King de Asia, el Bob Arum de la otra parte del mundo. De aquí salió para dominar el boxeo y alcanzar cuatro títulos en divisiones diferentes.
Pase lo que pase, Román González es un futuro Salón de la Fama, ¿pero será un futuro campeón?
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de diciembre de 2019, 5:26 a. m..