El poder cubano contra la trampa letona. ¿Quién ganará la Súper Serie Mundial del Boxeo?
Yuniel Dorticós confía en su boxeo y su pegada. Mairis Briedis piensa que su inteligencia y sus trucos serán suficientes. La mejor pelea que podía tener lugar en la división crucero está lista para el 21 de marzo en Riga, Letonia. El trofeo Muhammad Alí espera por su dueño.
Después de participar en la conferencia de prensa oficial, Dorticós regresa a Miami para poner los puntos finales a su preparación rumbo a la gran final de la Súper Serie Mundial del Boxeo que llegará a todo el planeta por la pantalla de DAZN.
Si en la primera edición, Murat Gassiev se interpuso entre el cubano y el choque definitivo contra Oleksandr Usyk, ahora promete que Briedis no será obstáculo para convertirse en el primer hombre de la categoría.
“Lo voy a noquear’‘, confirmó el llamado Doctor del Nocaut. “Me siento bien y no veo la hora de que sea ya la hora de pelear. Me siento feliz y agradecido de combatir por el trofeo Muhammad Alí. El triunfo se lo dedicaré a su memoria, cuando me levanten la mano de campeón’‘.
La pegada de Dorticós es proverbial y salvando cualquier distancia, comparable a la de Deontay Wilder en el peso completo y Naoya Inoue en la división gallo, sin que nadie más se acerque a ese trío, con menciones especiales para Artur Beterbiev y Saúl “Canelo’’ Álvarez.
En el inicio de su carrera, Dorticós eslabonó una cadena de 17 triunfos seguidos por la vía del cloroformo, pero su primer gran momento llegó en mayo del 2016 con un espectacular triunfo por nocaut sobre Youry Kalenga y luego sería tomado en cuenta para la Súper Serie.
Ya en el 2019 su poder hizo historia cuando su derechazo sobre Andrew Tabiti, precisamente en Riga, fue elegido el mejor nocaut de la temporada, de modo que el público local lo conoce muy bien.
“Aquí en Letonia me siento como en casa’’, agregó Dorticós, quien es el titular de la Federación Internacional del Boxeo. “Pero ese trofeo ya lleva mi nombre y me lo llevaré a casa, a Miami’’.
Pero Briedis será un rival formidable. El local suele enredar a sus oponentes de mala manera, ahogarlos en una lluvia de cabezazos y un uso de los codos y los hombros que roza -o se pasa- lo ilegal, esperando el momento para confundir de la misma forma a rivales y árbitros.
Un boxeador ortodoxo y bien asentado como Dorticós habrá de cuidar mucho la distancia para no caer en la trampa de un Briedis que complicó a Usyk y contará con el ferviente respaldo de su gente.
“Si gano el trofeo, habrá una gran celebración en Letonia’‘, indicó Briedis. “Ahora se trata de hacer el trabajo duro y no decepcionar a nadie. Esperemos una gran pelea, porque mi oponente es un gran guerrero. Espero que no sea un bocón’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de enero de 2020, 0:50 p. m..