Boxeador cubano cae víctima de la precisión y el volumen de ataque de su oponente en velada de Showtime
Alexei Collado estaba consciente de la oportunidad que se le presentaba, pero no pudo aprovecharla. Ante un Rubén Villa preciso y punzante, el cubano cayó el viernes por la noche en la velada de SHOBOX: la Nueva Generación y sufrió un retroceso en su carrera.
Enfrascado en un retorno y tras varias peleas por nocaut en Miami, Collado (26-3, 23 KO) perdió por decisión unánime ante un hombre cuyas únicas credenciales eran un par de triunfos sobre Shakur Stevenson cuando ambos eran boxeadores amateurs, además de presentar un anémico porcentaje de nocauts.
Sin embargo, lo que le faltaba en poder lo suplió con una puntería endemoniada que frustró a un Collado que intentó cuanto pudo y tuvo a su alcance, sin que su esfuerzo fuera suficiente para detener el fracaso que habrá de hacerle replantear el futuro en el boxeo.
En el primer round Villa (18-0, 5 KO) estableció su juego de piernas y un golpeo preciso que se convirtió en un enigma para Collado, quien trató de establecer su jab para contrarrestar las habilidades de su oponente que ganó confianza y creció de ahí hasta el final.
Collado intentó aplicar presión para cortarle el momento a Villa, pero el californiano continuo su ataque desde distintos ángulos y con una actividad constante que desbalanceó al cubano en distintos tramos del combate.
Sin mucho poder pero con un volumen intenso, Villa logró estructurar un ritmo que confundió a un Collado que en demasiadas ocasiones estaba ocupado en cuidarse de las combinaciones del campeón internacional de la OMB.
Para el cuarto round y ante los pedidos de su esquina, la presión de Collado hacía retroceder a Villa, quien se dedicaba a golpear en la zona lejana y lograba conectar un golpe que estremeció al habanero.
Collado continuó acortando distancias en el quinto, pero en el sexto Villa volvió a recuperar la iniciativa, sus movimientos y el golpeo efectivo que resultó un problema tremendo y que, a la postre sería la clave del combate.
Desde ese punto, quedaba claro que la única manera para regresar victorioso a Miami era por la vía del nocaut, pero la velocidad, la juventud y la inteligencia de Villa resultaron demasiados para Collado que lo buscaba y en pocas ocasiones lo encontraba.
“Si seguimos en el juego de él no le vamos a ganar’‘, le comentó en en la esquina su entrenador Maury Ramos. “Tienes que presionarlo, porque aquí no vinimos a jugar’‘.
Y ciertamente, Collado no fue a jugar, pero tampoco danzar con la victoria.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de febrero de 2020, 0:41 a. m..