Boxeo

Cuando conoció a Gamboa era un chico nervioso. Ahora es uno de los campeones más respetados del ring

Devin Haney estaba tan nervioso cuando vio a Yuriorkis Gamboa que todavía hoy le cuesta trabajo recordar los detalles del encuentro. Por aquel entonces el cubano era un campeón temido, entre los mejores del mundo, mientras que el chico no pasaba de ser una promesa.

Hoy Gamboa vive los momentos finales de su carrera, mientras Haney es contemplado como una de las figuras de mayor ascenso y proyección. Con apenas 20 años conquistó un título del orbe, aunque ahora no lo posee por recuperarse de una lesión.

Pese a su juventud, Haney es elogiado por su madurez. No pocas veces se le ha visto repartiendo dinero y comida entre los desamparados, ejerciendo un impacto positivo en la sociedad. No vive de escándalos, sino del sudor en los gimnasios; no eleva la voz, sino que habla con el ejemplo.

Campeones así son los que necesita el mundo y el boxeo.

¿Cuándo te veremos nuevamente en el ring?

“Todo el mundo sabe que me estoy recuperando de una lesión. Así que estoy tomando el tiempo necesario para sanarme, pero los aficionados podrán verme nuevamente en el ring entre fines de junio o principios de julio’’.

¿Qué sentiste cuando te quitaron la faja de campeón?

“Honestamente, no entendí lo que eso significaba. Me dijeron que todavía era campeón, pero al final sabía que una vez que esté de regreso voy a limpiar la división. Así que no importa quién tenga la faja. Cuando regrese voy a enfrentarme al que sea’’.

Las 135 libras están llenas de talento: Lomachenko, Davis, García, López...

“Estoy convencido de que soy el mejor de la división y estoy listo para probarlo. Quiero hacer peleas con todos ellos. Con suerte, eso comenzará a suceder en el 2020. Que los mejores enfrenten a los mejores. Seré el número uno’’.

Comenzaste tu carrera en México, por debajo del límite de edad...

“Esas peleas en México me ayudaron a desarrollarme, a prepararme para esos momentos complicados. Cuando toda la multitud estaba en mi contra en Tijuana, sentía que debía luchar muy fuerte para ganar. Pelear aquí después parecía fácil. Estoy agradecido por esos momentos que me han hecho lo que soy yo’’.

¿Cuál sería tu techo en el boxeo?

“Cuando se diga y haga todo, quiero que mi nombre se mencione entre los grandes, que mi nombre viva para siempre’’.

¿Cómo haces para que la fama no se te suba a la cabeza?

“Al final del día trato de mantenerme honesto conmigo mismo, con mi corazón. Ahora que estoy en la posición de poder compartir y ayudar. ¿Por qué no hacerlo ahora?’’.

Hace poco subiste una foto junto con un Gamboa que era campeón y tú un chico.

“Cuando conocí a Gamboa ni recuerdo la edad que tenía. Estaba tan nervioso y feliz de conocerlo. Me parece loco como la vida ha cambiado. Ahora estoy por delante de él, pero todo lo que demuestra la foto es que el trabajo duro y la dedicación te hacen subir. Me dediqué por completo y ahora soy campeón’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de febrero de 2020, 8:25 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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