Boxeadores de Miami cierran filas en apoyo de Guillermo Rigondeaux y piden menos crítica
A un lado se amontonan las críticas y del otro se apilan los elogios. Los aficionados se enfrentan de manera feroz sobre el tema de Guillermo Rigondeaux, pero los boxeadores no tienen ese problema. Ellos se arremolinan en un haz en torno a quien consideran un maestro.
Rigondeaux se convirtió en campeón regular de las 118 libras en la versión de la Asociación Mundial del Boxeo al derrotar el sábado en velada de Showtime al venezolano Liborio Solís con un veredicto de decisión dividida que disparó la polémica.
Pero sus colegas lo tienen muy claro: Rigondeaux no debiera recibir tanta crítica, especialmente de sus compatriotas.
“Recuerdo cuando le ganó fajado tú por tú al Pollito Cejas, entonces decían que se había equivocado, que no debió pelear así’’, comentó el púgil Yuniesky González. “Ahora utilizó la distancia, golpeó y se movió. Ganó en el estilo que le gusta y domina y lo critican más todavía. Los cubanos debíamos apoyar más’’.
Lo cierto es que para los libros de historia Rigondeaux quedará como el hombre más veterano -a sus 39 años- que ha ostentado una faja de campeón mundial en el peso gallo. Uno se podrá rasgar las vestiduras, pero el doble campeón olímpico seguirá en la brecha y no le faltarán peleas.
De Rigondeaux se habla hasta cuando no pelea. Con una inactividad bárbara, el sitio Boxingscene.com lo clasificó como el 20mo mejor boxeador -entre miles- de la década recién finalizada. Gana con lo justo, lo mínimo, pero gana y frustra a sus rivales y a los fanáticos que le piden más, sin reparar en abucheos ni muecas.
Uno que puede hablar muy bien de Rigondeaux es Ramón Garbey, quien ha estado a su lado en la mayoría de los combates y que en esta ocasión fue el segundo en la esquina del entrenador Ronnie Shields.
“Creo que Rigo hizo una pelea inteligente, la que mejor le cuadraba para ganar’’, apreció el que fuera campeón mundial amateur. “Después del primer round, le pedimos que boxeara, que ese intercambio no era lo suyo. Nadie puede dudar de su triunfo, lo que pasa es que la gente quiere sangre. Si no, no está contenta’’.
Ahora es tres veces campeón profesional en dos divisiones y solo el tiempo dirá cómo se le recordará. y cada vez que suba al ring, porque aún le sobra cuerda para hacerlo, se desatará esta discusión que ningún otro púgil de su tierra provoca para bien o para mal.
En cierta ocasión, Andre Ward colocó a Rigondeaux entre los mejores libra por libra del mundo y siempre lo defendió públicamente de quienes le consideraban aburrido y corredor encima del cuadrilátero.
No tengo más que respeto para Rigondeaux. Y si ellos no te entienden, no es tu culpa. Si no recibes el respeto que mereces, no es tu culpa’’, apuntó el ahora comentarista de ESPN y uno de los mejores del ring en junio del 2017. “Si no recibes el respeto que mereces, tiene que ver más con ellos, que contigo’’.
¿Pero acaso no tienen algo de razón quienes le exigen más ofensiva? ¿No tiene derecho a reclamar espectáculo aquel que pagó una entrada? ¿Existe un prejuicio contra Rigondeaux?
“Hay que entender al fanático, pero también entender que el estilo de Rigondeaux es válido y que existe desde que hay boxeo en ese mundo’’, explicó el profesor Pedro Roque. “Rigondeaux es una gloria, un hombre con una ética de trabajo fenomenal. A su edad, nadie se mueve como él, nadie posee esa inteligencia del ring. Eso es para aplaudir’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de febrero de 2020, 1:06 p. m..