Este boxeador no olvida la tragedia de su rival, pero el dolor no marcará el ritmo de su carrera
Subrel Matías nunca olvidará los gemidos de Maxim Dadashev cada vez que le golpeaba. Tampoco el momento en que el ruso se quedaba en su esquina en el 11no asalto para no salir más a boxear. Nunca más. Sin saber en ese instante que la tragedia acechaba en las cuatro esquinas del ring.
Dadashev, estima el puertorriqueño, debió haber abandonado antes, pero su espíritu de guerrero le impulsó al abismo ese 19 de julio del 2019. Días más tarde, el ruso fallecía de un accidente cerebral que ensombrecería al boxeo y dejaría a su familia anegada en dolor.
Pero Matías (15-0, 15 KO) igualmente lo sufrió mucho.
“Vi en él en cada asalto las ganas de ganar el combate’‘, expresó el boricua. “Solo yo y él sabíamos en cada golpe que nos lanzábamos la posición en que cada uno se encontraba. Veía en él el sufrimiento al recibir cada impacto. Lanzaba unos gemidos bastante extraños. El querer seguir y no quitarse, eso me dejó en shock. No supero ese momento’‘.
Matía jamás dejará de llevar la imagen de Dadashev y eso volverá a suceder este sábado 22 de febrero cuando suba al cuadrilátero para enfrentar en las 140 libras a Petros Ananyan (14-2-2, 7 KO) en una porción de la cartelera de Deontay Wilder y Tyson Fury que podrá verse de manera conjunta desde Las Vegas en las cadenas de televisión ESPN y Fox Sports 1.
Firmado recientemente por Premier Boxing Champions, Matías es alguien que ha lidiado con los embates de la vida, que ha visto asesinados a miembros de su familia y sobrevivido a dos tiroteos, pero nunca esperó que su nombre fuera asociado con la muerte de otro en el deporte que ama.
“Ahora mismo no sé lo que pueda pasar el sábado’‘, agregó Matías, de 27 años. “Subo con el mejor deseo de ganar, pero se me vira la tortilla y me pueden sacar en camilla o me dan un mal golpe y, Dios no lo quiera, quedo ahí. El boxeo es algo incierto’‘.
Esta es la segunda pelea de Matías después de la tragedia, porque el pasado 30 de noviembre derrotó por nocaut en el quinto asalto en Fajardo, Puerto Rico, a Jonathan Jose Eniz, pero ahora las apuestas son mayores y la expectativa superior, porque muchos querrán saber cómo se comportará en un gran escenario.
Su meta es convertirse en campeón mundial y un triunfo sobre el también ruso Ananyan le serviría como carta de presentación ante los otros rivales de su categoría y le daría munición a PBC para promocionarlo en eventos mayores.
Pero Matías tiene un pedido para todos aquellos cercanos a Dadashev.
“Quiero enviarle un mensaje a la familia, que lo que pasó no estaba en mis manos’‘, recalcó Matías. “Que no me vean como un enemigo. Pude haber sido yo el perjudicado. Solo les pido que no me falten el respeto, ya que no tengo nada que ver. Solo vengo a hacer mi trabajo. Soy una persona bien pobre que quiere sacar adelante su familia.’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de febrero de 2020, 9:15 a. m..