Boxeo

Con un técnico cubano y otro mexicano, este campeón vino a Miami para vencer al Monstruo

Yuniesky González lo ve entrar al gimnasio y le hace un saludo a su manera: “Dime, Casimiro, cómo está la cosa’’. El no se llama así, pero capta el mensaje de bienvenida. Ha llegado desde muy lejos, de Filipinas, para prepararse entre cubanos rumbo a la mayor pelea de su vida.

No se llama Casimiro, sino John Riel Casimero y ha elegido a Miami para su campamento contra Naoya Inoue, ese que todos conocen simplemente como el “Monstruo’’ y al que ya le endiglan la etiqueta de favorito para el choque que tendrá lugar el 25 de abril en Las Vegas.

“Va a ser una pelea muy buena e invito a todos los aficionados a que no se la pierdan’’, comentó Casimero. “Esta pelea es un sueño hecho realidad para mí. Es la pelea más grande mi vida, he esperado mucho por ella y creo que la voy a ganar’’.

Ciertamente, Inoue ha acaparado la atención de los aficionados por su tremendo poder en las 118 libras, sin dejar de tener habilidades para moverse con una rapidez que suele sacar de paso a sus oponentes, lo cual explica por qué es el favorito en las apuestas.

Pero si algo demostró su última presentación frente al también filipino Nonito Donaire, es que el Monstruo no deja de ser un hombre de carne y hueso, al que se le puede exigir hasta el límite.

En Miami ha tenido la ayuda de dos expertos en el boxeo: el entrenador cubano Pedro Roque y el preparador físico mexicano Memo Heredia, quienes trabajan para dotar a Casimero de las mejores herramientas para superar al hijo predilecto de Japón.

“Nonito es un gran veterano, un gran guerrero que desenmascaró un poquito a Inoue’’, explicó Heredia. “Eso es algo que Casimero está estudiando profundamente y se está trabajando una estrategia en base a los errores que tuvo Inoue en su pelea. Yo y el profesor Roque estamos ayudando a que él sea exitoso la noche del combate’’.

Mucha gente escucha el nombre de John Riel Casimero -a quien llaman en su país Cuatro Aces- y no comprende que está en presencia de un gladiador que ha ganado títulos en tres divisiones, que destronó al campeón Zolani Tete y que alguna vez superó al Inoue de hace unos años atrás: el tailandés Amnat Ruenroeng.

Pero los boxeadores que pueblan el gimnasio de Roque -la mayoría de ellos cubanos, como González- lo saben y le respetan. Comprenden que están delante de un púgil curtido y probado, un multicampeón que no le teme al reto de medirse al que muchos consideran imbatible y que lleva un campamento de primer nivel.

¿Por qué vino a Miami?

“Miami me recuerda mucho a Filipinas por su calor, por su humedad’’, afirmó Casimero. “Por otra parte, Pedro Roque es un entrenador muy inteligente, que me está ayudando a incrementar la potencia del golpeo. También hemos trabajado mucho cómo mejorar mi defensa. Me siento tan bien en Miami que no quiero irme a Las Vegas’’.

Pero la partida es inevitable. Allá, el 25 de abril en el Mandalay Bay, le espera una cita con la historia. Veremos si Cuatro Aces puede sacar uno más debajo de su manga para domar al Monstruo de Japón.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2020, 2:28 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA