Boxeo

El coronavirus mantiene contra las cuerdas a los entrenadores y gimnasios de boxeo en Miami

Alguno visita de manera privada a clientes en sus casas, otros ofrecen clases online y consejos a distancia, un tercer grupo ha echado el candado por completo y se repliega en espera que el miedo retroceda. Bienvenido al mundo de los entrenadores de boxeo.

A diferencia de otros deportes cuyas ligas pagan por completo o de manera parcial los salarios de sus miembros, el boxeo ha sido tomado por sorpresa y la mayoría de los púgiles con sus técnicos quedado a merced de un ambiente hostil, desprovistos de medios para ganarse la vida.

“Sin duda es algo muy triste, muy duro, pero no quedaba otro remedio que cerrarlo todo y enviar a los boxeadores para la casa’‘, explicó el entrenador cubano Jorge Rubio. “A veces pienso en lo que voy a hacer cuando todo esto pase, los sistemas de preparación, cómo recuperar el tiempo perdido. Pero lo cierto es que sin boxeo, no hay ingreso. Así que se trata de sobrevivir a la enfermedad y al desempleo’‘.

Desde que el coronavirus irrumpiera con su carga de muerte e incertidumbre, el deporte como el resto de las esferas sociales, ha visto detener su reloj y ya se cuentan por decenas las carteleras que han sido canceladas o pospuestas para un más adelante que todavía no se vislumbra claro.

Carteleras locales como la del 21 de marzo en Miami y de carácter internacional como la tercera pelea de Tyson Fury vs. Deontay Wilder en Las Vegas han sido barridas por la marea de una pandemia que no cede y de la cual, se nos advierte, no hemos visto lo peor.

Pero mientras las Grandes Ligas pactan con su sindicato un pacto para mantener a flote -se han destinado más de $170 millones a ese fin- a sus principales miembros, al menos hasta fines de mayo, el boxeo no posee esa red de seguros para casos de emergencia.

Al igual que las Mayores, la NBA y el Hockey también han tomado precauciones para asegurar que ciertas cantidades de salario puedan ser cobradas por sus jugadores, algo que también contempla la NFL, aunque esta liga espera no tener problemas para el inicio de su temporada en algún momento de septiembre...

En todo el país, son miles los gimnasios de Artes Marciales Mixtas y boxeo que han cerrado las puertas hasta nuevo aviso y salvo contados casos como en Nueva York, donde existe una organización como Ring 8 que ofrece ayuda financiera y con escuálidos fondos, nada ni nadie puede socorrer a esta industria.

“Todo esto demuestra que el boxeo necesita una especie de sindicato que proteja a su gente, que vele por sus intereses’‘, comentó el técnico Erick Castaño. “Nadie sabe el sacrificio de un entrenador, el dolor que siente en el cuerpo cuando hace mascotas con su pupilo. Son dolores que salen con el tiempo. Y la paga es poca generalmente. El boxeo debe organizarse’‘.

¿Pero cómo? Si apenas pueden ponerse de acuerdo los organismos y promotoras para realizar una simple pelea, ¿cómo coincidir en un tema que pudiera afectar el futuro mismo del deporte de los puños? Si un choque como el de Terence Crawford vs. Errol Spence es motivo de discordia entre dos empresas, ¿cómo pedirles que aporten dineros y creen una suerte de sindicato?

Miami, sin duda, es una de las zonas más afectadas. La ciudad se había convertido en una suerte de sanitaria para guerreros de la región y venidos de todas partes del mundo y antes de la llegada del COVID-19 se notaba la expansión de gimnasios.

Desde John Riel Casimero para su pelea contra Naoya Inoue hasta Yuniel Dorticós para su choque de título mundial frente a Mairis Briedis, varios campeones eligieron la Capital del Sol por su capacidad de entrenamiento, la cantidad de sparrings disponibles y la calidad innegable de sus profesores.

Posiblemente, después de Las Vegas no había otra ciudad con más boxeadores registrados con licencia oficial. Habrá que ver ahora cuándo y cómo se hará la recuperación de ese lugar importante en el boxeo. Mientras, guerreros y entrenadores sufren el parón.

Otro elemento que inquieta es lo que viene después del coronavirus. Los entrenadores recomiendan a sus atletas que se mantengan activos, que corran y no abandonen la física, porque de lo contrario la recuperación será mucho más larga y dolorosa.

Pero si el ojo del amo no engorda al caballo...

“Esta es una tremenda prueba de la vida, porque es muy difícil renunciar a lo que te alimenta, pero sobre todo se ama’‘, recalcó el profesor Franco González. “No sé si llamarle sindicato o fondo de ayuda, pero necesitamos algo. El boxeo necesita un seguro, un retiro, una salvaguarda para momentos como estos. Lo principal ahora es la salud, pero lo que viene después de la epidemia también será muy difícil’‘.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de abril de 2020, 8:57 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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