Luis Ortiz era su padrino en Cuba. Ahora este pesado quiere ser su heredero en el boxeo profesional
Todavía no hace ruido, pero Lenier Peró espera alzar su voz entre los pesados. Doble campeón panamericano y uno de los mejores amateurs de su generación en Cuba, acumula tres victorias profesionales y se disponía a dar un salto importante en su carrera cuando ocurrió el coronavirus.
Grande, zurdo y de Camagüey como Luis Ortiz, Peró no olvida los tiempos en que el King Kong le echaba el brazo por encima del hombro, como suele hacerlo un hermano mayor, y dice sentirse inspirado por su carrera que le mantiene en la élite de la categoría.
No todas las experiencias han sido positivas, pero Peró se siente con el talento y las condiciones de brillar entre los gigantes. Solo necesita que este momento pase y que pueda venir a los Estados Unidos. Por ahora solo envía un aviso: cuando llegue, entonces lo van a sentir.
¿Cómo llevas la vida en tiempos del coronavirus?
“Trancado, como casi todo el mundo. Tratando de mantener la forma física en lo posible. No se puede parar porque todo esto terminará un día y vendrán cosas mejores. Mira, ya yo estaba cerca de pelear en Estados Unidos, porque allí es donde hay que triunfar. Pero ahora todo se ha detenido’’.
Háblame un poco más de ese plan...
“La idea era ir para allá. Yo necesito alrededor de ocho a 10 peleas para desarrollarme contra rivales que me exijan. Bien entrenado y en un buen gimnasio. Con todo eso, pronto estaré arrancando cabezas entre los pesados. Siento que tengo un gran chance’’.
La división está complicada, hay mucho talento.
“En los amateurs ganaba y perdía con muchos que están ahora. Combatí contra Filip Hrgovic, Oleksandr Usyk. Creo que con el apoyo necesario puedo abrirme camino Soy muy joven para la división, con 27 años la vida comienza en este peso. Tiempo al tiempo y ya verás’’.
En Cuba eras de los mejores.
“Ganaba y perdía con Erislandy Savón, con José Larduet, quien está actualmente en Alemania y le gané en múltiples ocasiones a Frank Sánchez, quien ahora es el que va más adelantado de todos nosotros. Creo que le gané unas ocho veces, pero me alegro de ver su avance. Pronto espero estar en la conversación de los que suben junto a él’’.
Eres de Camagüey, ¿conocías a Luis Ortiz?
“Qué dices, Luis es mi padrino. Cuando entré en la academia provincial de boxeo, Luis me tomó bajo su abrigo. Me llevaba a todas partes. Me compraba pizza. Eso nunca lo olvidaré. Hasta que un día nos enteramos que se había marchado. Me he comunicado con él por Facebook. Me envía consejos, pero quiero darle un abrazo en carne y hueso’’.
¿Cómo fue tu ascenso en el boxeo?
“Yo empecé a practicar lucha, pero un profesor me dijo que me fuera al boxeo. Me probaron un día y al siguiente ya estaba becado en la EIDE [escuela deportiva]. Me botaron porque decían que era indisciplinado, pero era mentira. Luego comencé a ganar torneos escolares, me hice campeón mundial juvenil, campeón de la olimpiada juvenil, doble campeón panamericano’’.
¿Por qué dejaste de boxear tras los Juegos de Río de Janeiro?
“Mi última pelea fue al derrota ante Hrgovic. Sentí que en las olimpiadas no me apoyaron ni me guiaron como era debido. Me dejaron un poco solo. Cuando regresamos a Cuba, no volví nunca más por la finca del equipo nacional. Me mandaban a buscar, pero yo no retrocedí. Allí no peleaba más’’.
¿Qué sucedió entonces?
“Pedí mi liberación, que me dejaran salir, pero eso se demoró. Entonces tuve que trabajar de seguridad en un centro nocturno para ganarme el pan. Con el tiempo un amigo me ayudó a salir y en el 2018 llegué a Argentina. Las cosas no han salido como pensé, pero no pierdo la fe’’.
¿Cómo ha sido ese proceso?
“Estoy en Trewlew, el sur de Argentina. Aquí no es fácil lograr sparrings, no hay pesos completos para entrenar, pero sigo adelante. Combatí tres veces en Alemania, pero siempre me avisaban de última hora, aunque gané las tres peleas. Ahora he dado con la gente correcta que me está ayudando y ya se veía la posibilidad de mostrarme en los Estados Unidos. Ahora habrá que esperar un poco más, pero mi momento va a llegar’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de abril de 2020, 9:48 a. m..