Cayeron las fechas del 21 de marzo y el 16 de mayo, pero este campeón cubano no deja de pensar en el trofeo Alí
Primero el 21 de marzo y luego el 16 de mayo. Yuniel Dorticós debió pelear en Riga este fin de semana por el trofeo Muhammad Alí. Básicamente, es la tercera ocasión que se pospone el choque contra Mairis Briedis en la gran final de la Súper Serie Mundial de Boxeo, porque esta pelea estaba programada originalmente para diciembre del 2019.
Todavía no llega a la “ mala suerte’’ de Tony Ferguson contra Khabib Nurmagomedov que se pospuso en cinco oportunidades y ahora parece que ya nunca más tendrá lugar, pero hay que ser bien fuerte de mente y espíritu para soportar los embates del tiempo, las circunstancias y el coronavirus.
“Dorticós es fuerte en esos dos aspectos’’, comentó Pedro Roque, entrenador del campeón cubano. “Hablo con él todos los días y sé que se mantiene a la expectativa de lo que pueda suceder. El sigue enfocado en conquistar el trofeo Alí y reafirmarse como el mejor crucero del mundo’’.
Después de los triunfos de Josh Taylor en 140 libras y de Naoya Inoue en 118, todo estaba listo para que Dorticós enfrentara en diciembre a Briedis para cerrar la segunda edición de la Súper Serie, pero una disputa legal contra Briedis -tras su pelea contra polaco Krzysztof Glowacki- demoró su realización.
Tras las fallidas fechas del 21 de marzo y del 16 de mayo por el cierre total de Europa, todo apunta a que la cita pudiera ocurrir en algún momento entre agosto y septiembre, porque esta pelea debe darse debido a un contrato que obliga a las partes implicadas.
Pero Roque sabe que, más allá de la disposición de Dorticós, viene un trabajo fuerte para recuperar el pico deportivo que su pupilo exhibía a mediados de marzo, antes de que el coronavirus colocara obstáculos y alejara a los boxeadores y entrenadores de los gimnasios.
“Hay que trabajar fuerte, porque ya son nueve semanas de pandemia’’, agregó Roque. “Dorticós estaba en una forma espectacular, pero es lógico que haya bajado con todo esto. Así y todo, necesitaremos entre seis y ocho semanas como mínimo para volver a la cima física que requiere una pelea de esta importancia’’.
Para Roque existen, entonces, dos fechas primordiales en los próximos días: la del momento en que den la orden de regresar a los gimnasios y la de la celebración del combate contra Briedis, lo cual le permitirá planificar un entrenamiento capaz de recuperar por completo a Dorticós.
A pesar de todo, Dorticós posee una constitución fuerte y Roque considera que toda la preparación anterior no ha sido en vano, sino que puede ser un punto de partida para un choque fundamental en el legado del campeón de la Federación Internacional (FIB).
“Conozco a Dorticós desde que era un muchachito y sé lo fuerte que es’’, recalcó Roque. “Esto ha sido un mal momento que nos ha afectado a todos por igual, pero ya pasará. Voy a asegurarme de que nada nos tome por sorpresa. Cuando den la orden de partida, volveremos al trabajo con la misma fuerza que antes’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de mayo de 2020, 8:38 a. m..