Mike Tyson es buen negocio, pero no solución para el boxeo a mano limpia
Van a tirar la casa por la ventana para sacar a Mike Tyson del retiro. Aunque la leyenda del ring aseguró que su regreso es de orden caritativo y sin ir más allá de los tres asaltos, la jerarquía de Bare Knuckle Fighting Championship espera atraerlo con una oferta superior a los $20 millones y un posible oponente.
David Feldman, presidente de BKFC, reveló que esta semana subirán la oferta de $20 millones para que Tyson se decida a venir a su circuito de combate e incluso mencionó al excampeón de PRIDE y guerrero de la UFC, Wanderlei Silva, como el rival deseable para un primer encuentro con el excampeón de los pesos completos.
“Creo que sé lo que necesitamos para que esto suceda’’, comentó Feldman, quien es el cerebro detrás del surgimiento y expansión de un circuito que todavía está en su infancia, pero que cuenta con el potencial para ocupar un espacio en la imaginación y los dólares de la afición.
Sangrienta y brutal, las peleas a mano limpia ofrecen un incentivo visual que compensan el riesgo con asaltos de dos minutos y no más allá de los cinco rounds. Algo así como un comprimido de adrenalina y excitación. Creánme, si manejan bien este vehículo, puede imponerse.
¿Qué era la UFC cuando comenzó a principios de los 90 del siglo pasado? Una madeja de estilos y gladiadores que pasó mucho trabajo para imponerse en el gusto popular, pero que con la guía adecuada -y aquí entran Dana White y los hermanos Fertitta- pasó de ser un negocio de $2 millones a uno vendido en $4 billones.
Sumar a Tyson a BKFC es una movida inteligente, aunque a un precio exhorbitante para estos tiempos de incertidumbre sanitaria y economía deprimida. Se trata de una leyenda que aportaría reconocimiento y notoriedad a una liga de combate todavía en su infancia, sedienta de luz y reflectores.
Aquí ya peleó Paulie Malinaggi y acaban de firmar a Shannon Briggs. Para ver a Tyson solo con gasas en sus manos, la gente pagaría buena plata -siempre y cuando permitan retornar a las arenas- o un buen evento de Pago Por Ver. Se asume un riesgo, pero el negocio podría funcionar.
Lo que sí debe tener en cuenta BKFC es que Tyson es un salvavidas, no un remedio de larga duración. Volviendo a los ejemplos de la UFC. ¿Cuándo realmente sobresalió por encima de otros competidores? Cuando tuvo estrellas propias, forjadas en sus eventos menores o en otros afines, cuando la gente reconoció a un Chuck Liddel, a un Anderson Silva, a un Randy Couture; cuando después llegaron los Georges St-Pierre, los Demetrius Johnson, los Conor McGregor y los Nurmagomedov, para no hablar de Jon Jones.
Todavía BKFC carece de figuras así, que la gente pueda apreciar y valorar, que les incite a pagar una y otra vez. Todavía estos combates a mano limpia van por su primera generacióln, pero se debe mirar con luz larga y pensar en el futuro y la supervivencia. ¿Cuánto tiempo puede durar Tyson en este viaje de retorno antes de emprender nuevamente la salida?
Y por cierto, ojalá que Tyson no acepte la oferta. Algo dentro de mis bajas pasiones me dice que le gustaría verlo en la ferocidad del ring literalmente redondo de BKFC, pero la razón me contiene. La leyenda puede ayudar al circuito como embajador, como empresario y no como guerrero activo. Que la sangre que corra sea la de otro.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de mayo de 2020, 9:57 a. m..