Estrella del jiu-jitsu crece en la UFC con la ayuda de profesor cubano de boxeo
Jorge Rubio reconoció la marca en los feroces ataques. En cada combinación, el profesor de boxeo encontraba el eco de lo que durante mucho tiempo había insertado en el conjunto de habilidades de Gilbert Burns, quien el sábado en la noche se convirtió en una figura de peso dentro de la UFC.
El múltiple campeón de jiujitsu brasileño no olvidó su juego de piso, pero acompaño su ataque con un striking preciso e inteligente para doblegar a uno de los mejores campeones que haya tenido jamás la división de las 170 libras, el estadounidense Tyron Woodley.
“Sabía que Gilbert iba bien preparado para ese encuentro, porque llevamos mucho tiempo entrenándolo en el boxeo’’, comentó Rubio. “Mucha gente solo lo reconoce como alguien que viene del jiujitsu y creen que únicamente buscará el derribo, pero con esta victoria demostró que puede boxear con cualquiera’’.
Desde el primer segundo del combate, Burns apretó el acelerador de la presión y ya no sacaría el pie del pedal, mientras Woodley -el favorito de apuestas y expertos- se veía imposibilitado de desplegar sus armas y, por el contrario, careció del sentido de urgencia para contrarrestar los embates del joven león.
Más allá de la presión sobre la lona y contra la jaula, Burns conectó 83 golpes significativos por solo 28 Woodley, evidencia no solo de su capacidad para desembarcar las manos con buenas combinaciones, sino de una sólida defensa para evitar los impactos de un rival de alto nivel.
“Su crecimiento es ostensible, su manera de entender cómo funciona el boxeo y cómo lo integra al resto de sus armas convierten a Gilbert en un guerrero formidable’’, agregó Rubio. “Ahora tenemos que redoblar más el trabajo. Ahora es que viene lo más importante. Viene la búsqueda de un campeonato en la UFC’’.
Aunque Gilbert entrena en Fort Lauderdale en Sanford MMA junto con el rey de las 170 libras Kamaru Usman, eso no impidió que pidiera medirse al alfa de la categoría tras vencer a Woodley, quien era visto como el primer retador hasta ese momento.
Pero el brasileño estaría todavía a dos victorias de verse a frente a frente contra Usman, dejando abierta la posibilidad de un choque contra otros hombres importantes en el peso como Jorge Masvidal, Colby Covington y Leon Edwards, los cuales sí están a un paso de pelear por la faja de la UFC.
“La gente posiblemente aún no vea a Gilbert como ganador en las 170 libras’’, apuntó Rubio. “Y es que nadie ha visto la dedicación de este chico, la pasión que pone en los entrenamientos. Voy a hacer todo lo posible porque llegue a la cima, porque su striking no sea segundo de nadie’’.
En su mente, Rubio recuerda una y otra vez las veces en que Burns, por aquellos tiempos un desconocido, venía desde Boca Ratón o Fort Lauderdale para colocarse los guantes de boxeo y aprender los giros de manos y pies, los balances para desatar más poder, los giros de torso para pasar golpes e iniciar el contraataque.
Burns venía solo con sus deseos de aprender y Rubio encontró en el chico brasileño un pupilo atento.
“Alguien como Gilbert merece todo el éxito del mundo’’, recalcó Rubio. “No hay nada mejor para quien transmite un conocimiento que del otro lado exista un alumno ansioso de acapararlo, de poseerlo. Cuando él llegó el jiujitsu lo dominaba todo en él y era lógico, con sus títulos del mundo. Ahora el boxeo también ha encontrado su espacio. Con esa combinación, llegará bien lejos’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de junio de 2020, 9:42 a. m..