Orgulloso de sus raíces cubanas, La Bala quiere mostrarle al mundo este sábado su talento en el ring
Va a ser muy difícil sacar a Cuba de Brian Mendoza (19-1, 13 KO). Le viene por la sangre y por el boxeo. No solo tiene de profesor a Ismael Salas sino que entrena con Erislandy Lara y le debe un agradecimiento enorme a Yordenis Ugás. Nació en Albuquerque, Nuevo México, pero pudo haber sido en Guantánamo.
Su padre escapó a la Base Naval de los Estados Unidos y su madre vino por el Mariel. El quiere honrar esas historias de vida con una trayectoria limpia y triunfal cada vez que suba la ring, como este sábado en Los Angeles contra Thomas LaManna en velada de Premier Boxing Champions.
Con 26 años, le dicen “La Bala’’ pero es un chico tranquilo y concentrado que integra, junto a Rolando Romero, Sebastián Fundora y otros más, esa nueva generación de cubanoamericanos que intentan abrirse paso en un deporte complicado, pero con la misma pasión de sus padres.
¿Por qué te dicen La Bala?
“Mi primer entrenador siempre me estaban poniendo nombres de pistolas y cosas así, porque decía que yo era un arma secreta en el boxeo. Cuando empecé a noquear gente y a crecer un poquito en el deporte, pues eso de La Bala se fue quedando’’.
Para quien no te conoce, ¿quién es Brian Mendoza?
“Soy una persona seria las más de las veces. Puedo reírme y relajarme, pero trato de mantenerme enfocado. Siempre voy a lo mío y cuando estoy en el gimnasio no pierdo el tiempo. Voy a trabajar directo. Como boxeador, me gusta ir para encima del oponente y terminar rápido. La inteligencia la voy aprendiendo con Salas’’.
¿Por qué decides entrenar con Salas?
“Soy fuerte y tengo habilidades, pero debía mejorar mis fundamentos. Arreglar lo malo que tenía y mejorar lo bueno. Yo veía los videos de Salas que ponía en redes sociales y me dije que este era el profesor que me hacía falta para llegar a un nivel superio’’.
¿Y él te aceptó así como así?
“Tendré que agradecerle siempre a Yordenis Ugás. El primer día que pisé el gimnasio, no había nada seguro, pero Ugás necesitaba alguien para un sparrings y me dio unos cuantos rounds con él para que el profesor me viera. A Salas le gustó y eso me abrió las puertas. Siempre estaré en deuda con Ugás’’.
Tus padres son cubanos...
“Mi padre es de Guantánamo. Escapó a nado a la Base Naval de los Estados Unidos. Cuando llegó aquí la iglesia lo envió a Nuevo México, donde había trabajo. Mi madre vino cuando el Mariel. Me da mucho orgullo saber que ellos buscaron la libertad para ellos y su familia. Eso me impulsa a trabajar, a luchar para mis hijos que aún no han nacido’’.
¿Cómo te enamoras del boxeo?
“Al principio no me interesaba mucho, pero mi padre siempre ha sido fanático del boxeo y nos íbamos a ver las peleas. Como a los 15 años me empezó a gustar. Tuve 30 peleas amateur en buenos torneos por todo el país, pero me quitaron unas cuantas peleas y a los 19 me fui a lo profesional’’.
Vas a tu primera pelea en 154 libras, ¿qué tal te va en el nuevo peso?
“Salas siempre me ha dicho que debía estar en 154, porque yo pasaba trabajo para hacer el peso en 147. Por bruto me quise quedar y eso me costó el invicto. Mi cuerpo ya no aguantaba. Pero ahora estoy increíble y espero pasar esta prueba del sábado’’.
Erislandy Lara también está en 154, ¿qué tomarías de él?
“Muchas cosas. Entrenamos en el gimnasio con Salas. He realizado muchos sparrings con Lara. Es el sparring más difícil que existe, porque nunca lo encuentras y él sí con esos brazos largos que tiene, te toca desde la otra esquina del ring. Con él no puedes ir a tirar golpes, sino con un plan’’.
Si ganas el sábado, ¿qué viene para ti?
“Creo que puedo hacer grandes cosas. Quiero ser campeón. Esta es una gran oportunidad. Mi primera aparición con PBC. Quiero enseñarle al mundo lo que puedo hacer. Yo puedo ser el macho de la división, porque hay mucha inestabilidad’’.
¿Qué se come más en casa, comida cubana o Tex Mex?
“Todo lo que cocina mi papá es comida cubana. Mi mamá aprendió en Nuevo México la comida mexicana. Me encanta todo lo que cocinan, pero ahora haciendo dieta esos pensamientos no me hacen bien’‘.
¿Has viajado a Cuba?
“Sí, pero tenía 10 años. Recuerdo jugar con un trompo en el medio de la calle y la playa, pero quisiera ir ahora de hombre’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de agosto de 2020, 8:21 a. m..