El Doctor del KO recibe una medicina amarga en la final de la Súper Serie
El Doctor del KO no pudo echar mano a su mejor receta. En el mayor escenario de su carrera, Yuniel Dorticós no pudo recorrer a esa mano derecha que tantas veces le ayudara a vencer en el ring y vio cómo el chance de convertirse en el crucero más respetado del mundo se le iba en 12 rounds.
Después de una aguerrida batalla donde dejo el corazón, Dorticós no solo se quedó sin el trofeo Muhammad Ali, sino que cedió su faja de la Federación Internacional del Boxeo al caer por decisión mayoritaria ante Mairis Briedis en Munich, Alemania, en la demorada final de la Súper Serie.
Esta es la segunda ocasión en que el cubano queda en el camino hacia la gloria en este torneo, porque en la primera versión había perdido en semifinales ante el ruso Murat Gassiev, quien luego no pudo doblegar al ganador Oleksandr Usyk en la final de Moscú.
Cuando sonó la campana final, ambos levantaron sus brazos en muestra de victoria, pero Briedis sacó la ventaja en la precisión de los golpes, en el boxeo más completo y en la resistencia para capear primero la derecha proverbial de Dorticós y luego acelerar el ritmo.
La decisión mayoritaria, un juez votó 114-114, reveló en parte lo sucedido en un combate, cerrado y repleto de acción, donde Dorticós fue de más a menos, aunque logró igualar las acciones en algunos de los asaltos intermedios sin poder inclinar la balanza de manera definitiva.
Sin duda, el cubano tuvo sus mejores momentos en los tres primeros rounds con un jab educado y firme que mantuvo a raya al letón, e incluso logró conectarle de manera contundente con alguna que otra derecha en presagio de que un golpe devastador estaría en camino.
Pero eso no sucedió, porque desde ese tercer round Briedis acudió al resorte de conectar y agarrar, frustrando muchas de las acciones ofensivas de Dorticós que seguía presionando, pero ya sin la efectividad ni el pulso del inicio, pero sobre todo, sin la potencia de la mano derecha.
Briedis se percató de eso y comenzó a acerarse de manera peligrosa a zona de impacto, colocando golpes cortos, uppercuts y ganchos rápidos y certeros que frustraban a Dorticos, quien nunca dejó de tirar ni de utilizar el jab e intentaba por todos los medios ese golpe salvador.
El letón, por su parte, conectaba y se movía con un uso múltiple de ángulos que impedían a Dorticós encontrarlo de manera consistente, a pesar de que algún que otro golpe le recordaba a Briedis que debía respetar el poder de un hombre que venía a menos en el cardio.
Dorlticós tendría un último buen momento en el octavo, cuando pareció retomar la iniciativa, pero del noveno hasta el 12do todo fue para Briedis que no bajaba su estámina y continuaba con los recursos que le han mantenido en la élite de la división.
El veredicto fue justo para Briedis con dos jueces con votaciones de 117-111 que echaron por tierra el de 114-114 y que confirman al europeo como el mejor crucero de estos tiempos, aunque Dorticos sigue siendo parte de la élite y todavía tiene mucho por delante. Un hombre con su pegada siempre tendrá una segunda oportunidad.
La pegada de Dorticós es proverbial y salvando cualquier distancia, comparable a la de Deontay Wilder en el peso completo y Naoya Inoue en la división gallo, sin que nadie más se acerque a ese trío, con menciones especiales para Artur Beterbiev y Saúl “Canelo’’ Álvarez.
Para el Doctor se trata de una medicina amarga, pero con su pegada y su talento nunca estará perdido y desde ya su equipo de trabajo debe comenzar a trabajar en la reconstrucción de cara al futuro, si es que hubiera una tercera versión de la Súper Serie Mundial del Boxeo.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de septiembre de 2020, 6:35 p. m..