¿Habrá un cambio de guardia en las 135 libras? Lomachenko vs. López traen lo mejor del boxeo
Vasyl Lomachenko contra Teófimo López es la “pelea’‘ por muchas razones. En un momento donde tantos campeones o estrellas del ring evaden enfrentarse argumentando pretextos de todo tipo, estos dos guerreros aceptaron el choque arriesgando sus cinturones.
No estamos hablando de dos campeones interinos o regulares o eméritos o cualquiera de esos inventos que pululan por ahí, sino de dos legítimos reyes de las 135 libras, de los dos mejores que esta división puede ofrecer en estos momentos. Sin discusión.
En estos tiempos de egos y guerritas internas y palaciegas entre promotoras, televisoras y los mismos púgiles, que un combate de tal magnitud se produzca en televisión abierta, sin tener que desembolsar un extra en un Pago Por Ver o una plataforma de streaming, es algo que debe aplaudirse. Gracias a ESPN y Top Rank.
Pero sobre todo, esta pelea hay que verla por lo que promete: un choque de altísimo nivel entre el que para muchos vive en la cima de la lista de los mejores libra por libra y un joven león talentoso y pujante. Será una batalla entre un científico del ring y un apasionado de la acción.
Mucho se ha hablado del crecimiento de López, quien con apenas 23 años, ha tomado el deporte de los puños por asalto y ha tenido como meta fija destronar a Lomachenko, afincando en un poder que es segundo de nadie y de una confianza que puede confundirse con arrogancia.
López, sin duda, puede apagar la luz del ucraniano con un golpe, con uno solo. El problema es encontrar el interruptor en medio de tanto resplandor, porque si alguien brilla en el firmamento del boxeo es Lomachenko, quizá el gladiador más completo desde Floyd Mayweather.
No puede haber otro favorito que el doble campeón olímpico y triple rey profesional. López tratará de fulminarlo con uno de sus impactos de acero, pero a medida que avance el combate verá lo difícil que resulta dar con alguien que se hace invisible sin dejar de estar presente.
Las combinaciones de Lomachenko salen de todas partes y hacia todas partes van, en ángulos que se combinan con movimientos laterales de piernas y hacen fallar a su oponente hasta que poco a poco comienza a cansarse. Antes de que se de cuenta, el rival ya está mentalmente finalizado.
Todavía no compro la historia de que habrá un cambio de guardia. Por ahí se habla de Lomachenko como un viejo, cuando con 32 años aún se encuentra en lo más granado y superior de su trayectoria. Claro que López tiene un chance de triunfo, pero no va más allá de un 35 por ciento.
Si López gana, sería una sorpresa. Si cae, no sucederá nada negativo en su carrera, de la misma manera en que Canelo Alvarez cedió ante Mayweather en ruta a su conversión en la estrella más importante del boxeo. Siento que lo mejor del joven de raíces hondureñas vendrá cuando se mude a las 140 libras.
Lomachenko no está dispuesto a rendir sus fajas, pero la posibilidad de una caída intriga a millones de aficionados que finalmente podrán ver una pelea entre dos coronados de primer nivel, como hace rato no se veía en el cuadrilátero.
Ya era hora.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2020, 9:12 a. m..