Miami le dice adiós a Frankie Otero, el Bombardero de Cuba, quien dejara noches electrizantes a su paso por el ring
Frankie Otero, quien le regalara a Miami algunas de las noches más electrizantes de boxeo, falleció este viernes 18 de diciembre en la ciudad que le acogiera y le viera convertirse en uno de los púgiles más atractivos de la década de los años 70 del siglo pasado.
Querido por muchos aficionados que siempre le recordaban sus mejores momentos en el ring, Otero (49-9-2, 31 KO) falleció a los 72 años de edad debido a varias dolencias y sostuvo una larga batalla contra un cáncer que poco a poco fue apagando su vida terrenal, pero que jamás borrará lo que hizo en más de una década de batallas.
“Todavía cierro los ojos y lo recuerdo en aquella primera batalla contra Ken Buchanan en 1973’‘, comentó Ramiro Ortiz, quien fuera promotor de boxeo y gran amigo de Otero. “Lo recuerdo entrar con su bandera cubana. Para el exilio era motivo de gloria, pero un tremendo boxeador’‘.
Nacido en La Habana el 8 de abril de 1948, Otero escapó del régimen de Fidel Castro en Cuba junto con sus padres Francisco y Yolanda, y su hermano Alejandro, para asentarse en Hialeah, donde comenzó a practicar boxeo, mientras idolatraba al estelar Luis Manuel Rodríguez.
A los 17 años comenzó a entrenar en el famoso Fifth Street Gym de Miami Beach -donde también estuvieran Mohammed Ali y el propio Rodríguez- y ganaría el torneo amateur de Guantes Dorados antes de convertirse en profesional y erigirse en una figura seguida por la comunidad de cubanos exiliados en Miami.
“Frankie era un boxeador inteligente, sabía contragolpear, moverse y tenía pegada como bien indican sus 31 nocauts en 49 victorias’‘, apuntó el historiador y figura de la radio Enrique Encinosa. “Pero sobre todo era un hombre honesto que aceptaba la realidad. Era un hombre bueno que se ganó el cariño de todos, porque se entregaba por completo en el ring’‘.
Otero comenzó de manera impresionante su carrera profesional al ganar sus primeras 12 peleas por la vía rápida y logró importantes victorias ante figuras establecidas como Love Allotey, Alberto Perez, Kenny Weldon and Jimmy Trosclair.
Tan sólido fue el crecimiento de Otero que para 1971 The Ring Magazine, considera la Biblia de este deporte, lo colocaba como el número uno en las 130 libras en un momento donde no existían tantos campeones ni organismos, cuando los mejores enfrentaban a los mejores.
Pero su gran oportunidad llegaría en abril de 1973, cuando miles de aficionados repletaron el Centro de Convenciones de Miami Beach para verlo combatir contra el ex campeón ligero -uno de los mejores del peso en la historia- Ken Buchanan en un choque a 10 asaltos que mantuvo al público de pie hasta el ultimo minuto.
Aunque Otero ofreció fuerte resistencia y tuvo sus momentos en el cuadrilátero, la experiencia y la velocidad de Buchanan resultarían decisivas para vencer por decisión unánime, aunque el cubano pasaría a ser parte de la memoria colectiva de los cubanos.
“Frankie era un boxeador electrizante, guapo, que entretenía y daba gusto verlo’‘, expresó el empresario de boxeo Walter Alvarez. “En sus momentos de gloria, cuando anunciaban una pelea de Frankie era casi obligado ir a verlo. Llenó una época para los cubanos y estuvo muy cerca de dar un salto enorme’‘.
Siete meses después, Otero volvería enfrentar a Buchanan, pero esta vez caería por nocaut y ya su estrella no sería la misma hasta que llegó el momento de colgar los guantes en 1985, cuando pelearía por última vez -con un triunfo por decisión unánime- ante Johnny Rodríguez en las Bahamas.
Tras el retiro y a pesar de que trabajaría como agente de bienes raíces, Otero seguiría vinculado al boxeo y participó en ;promociones en Miami vinculadas a figuras de primera línea como Aaron Pryor, Davey Moore, Roberto Durán y Thomas Hearns.
En el 2010 fue exaltado al Salón de la Fama del Boxeo en la Florida.
Más allá de su muerte, el apellido Otero sigue vivo en el ring gracia a su nieto Chris, quien entrena con el profesor Jorge Rubio y que con solo 20 años posee los mismos razgos de valentía de su abuelo.
“Para todos aquellos que vimos pelear a Frankie, la noticia de su muerte nos deja con un dolor profundo’‘, agregó Ortiz. “El nos dio alegría en momentos duros, nos hizo olvidar de los problemas y mantuvo ese amor por Cuba siempre. No habrá otro Frankie Otero’‘.
Esta historia fue publicada originalmente el 19 de diciembre de 2020, 0:23 a. m..