Boxeo

No le restes méritos a Saul Alvarez ni digas que Callum Smith es un muerto. Estamos en la Era del Canelo

Con el periódico debajo del brazo no se vale. No son pocos los que alegan que el triunfo de Saúl “Canelo’‘ Alvarez era demasiado predecible, incluso no faltan quienes califican a Callum Smith como un guerrero de menor cuantía, un don nadie que se vendió a la influencia del mexicano.

Sin duda, Canelo pulverizó a Smith el sábado en la noche en su regreso al ring por primera vez desde que también desmantelara a Sergey Kovalev para sumar la faja de la Organización Mundial del Boxeo y erigirse, ante los ojos de los expertos, como el número uno en la lista de los mejores libra por libra.

Pero vale la pena volver a los comentarios de un día antes, como si nos montásemos en una mínima Máquina del Tiempo, para leer los titulares y los comentarios de quienes veían en Smith un reto legítimo y quizá el mayor en la carrera del tapatío.

Smith llegó aquí como el mejor hombre en las 168 libras, un gigante que le sacaba siete pulgadas de altura al Canelo y ocho de alcance, OCHO, lo que suponía un enigma complicado de resolver. A diferencia de Kovalev, el inglés no era un veterano que venía de una pelea con poco tiempo, sino alguien en su mejor momento, en eso que en inglés llamen “prime’‘.

Supuestamente, Smith haría uso de esas herramientas físicas para mantener a raya a un gladiador con ganchos terribles y potentes, que en otras ocasiones había encontrado la manera de ganar la batalla de la distancia y, una vez en zona de impacto, destruir el cuerpo de su oponente, como un leñador cortando un roble.

Pero o Smith estaba sobrevalorado o Canelo es mejor de lo que se piensa. Me inclino por lo segundo con algo de lo primero. Para empezar, el mexicano siempre el favorito. Se reconocía el peligro del europeo, pero no recuerdo ningún experto que afirmara de manera categórica que podría vencer en un mano a mano con el ahora cuatro veces campeón.

Canelo, en honor a la verdad, puso en despliegue una clínica de boxeo. Entró como Pedro por su casa en la anatomía de Smith, quien en ningún momento se mostró como un gran campeón, sino que se dedicó a sobrevivir, aunque sin evitar que su short blanco terminara cubierto de sangre.

Las dos preguntas que vienen a mente son: ¿quién será el próximo rival del Canelo? ¿Habrá alguien capaz de vencerle en el rango de las 160 a 168 libras? Después de una actuación tan convincente como la vista en San Antonio por la pantalla de DAZN, sería difícil apostarle en contra.

Hay figuras como Jermall Charlo o Caleb Plant que pudieran traerle problemas -no lo creo así de Billy Joe Saunders-, pero solo Gennady Golovkin, a sus 38 años, estaría en condiciones de ofrecerle una resistencia organizada y creíble. Hoy, sin duda, el mexicano iría en mejores condiciones que el kazajo, pero eso habla en volúmenes de lo que aún significa el GGG, a pesar de su edad.

Así pues, Alvarez suma una victoria inobjetable, un triunfo válido ante un rival de respeto -por muy decepcionante que se haya mostrado- que le catapulta a la cima de la lista de los mejores libra por libra. Como bien dijera en su entrevista al final del combate con Smith: “esta es la era del Canelo’‘.

Esta historia fue publicada originalmente el 20 de diciembre de 2020, 2:28 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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