Boxeo

Justo y firme, este árbitro de la Florida impone su ley en el ring y protege a los boxeadores de sí mismos

Alguna vez un árbitro de boxeo se definía como firme pero justo. Sam Burgos puede presumir de utilizar esas dos palabras cada vez que sube al ring para mediar entre dos boxeadores. Su presencia es señal de que la pelea irá por buen camino, que no se irá de las manos y, especialmente, que los guerreros estarán a salvo de sí mismos.

Burgos es uno de los mejores árbitros del país y en las carteleras de la Florida se le solicita su trabajo porque su imagen irradia balance y respeto. El mismo quiso ser boxeador, pero desde que recibió el primer golpe supo que lo suyo no era tener los guantes puestos, sino la camisa blanca que suele terminar cubierta de sangre.

Desde peleas por desconocidos púgiles locales a choques por títulos del mundo, Burgos lo ha visto todo en este deporte que ama por encima de todas las cosas, pero aún le queda mucho camino por recorrer y boxeadores que proteger. Ojalá hubiera muchos más como él en el ring.

¿Cómo te iniciaste en esto del boxeo?

“Si creces en Puerto Rico solo tienes dos opciones, o juegas béisbol o haces boxeo. Siempre me atrajo más el boxeo. Mi familia se reunía para ver las peleas. Luego comencé a boxear y me di cuenta que tenía un talento especial: era muy bueno absorbiendo golpes. Así que decidí que sería mejor del otro lado’‘.

¿Recuerdas tus inicios como árbitro?

“Empecé en el nivel amateur en la Florida, después de que regresé del ejército. Básicamente, hacía trabajo voluntario. Todo eso me preparó para estar en el cuadrilátero. Luego aprendí con los profesionales. Empecé en el 2007 como profesional y aquí estamos’‘.

¿Cuánto disfrutas lo que haces?

“Me encanta. El boxeo es algo que de verdad me llena y cuando estoy en el cuadrilátero me siento en mi propio mundo. Nada supera eso. Allá dentro siento que estoy dando lo mejor de sí a dos hombres que están peleando. Estoy ahí para asegurar que haya un combate limpio. Eso me satisface’‘.

¿Qué es lo más difícil que has encontrado en la profesión?

“La gente no entiende que estamos aquí para proteger al boxeador, incluso hay gente profesional, como entrenadores y los mismos boxeadores que no entienden, por ejemplo, que a veces se debe detener un combate por el beneficio del boxeador’‘.

¿Te miran con mala cara’‘

“Tenemos que proteger a los boxeadores de ellos mismos. No entienden porque son muy bravos. Para ganarse la vida peleando, tienes que ser una persona diferente. Eso hay que respetarlo, pero a la vez prefiero detener mil combates temprano que uno tarde’‘.

¿Hay alguna pelea que recuerdes de manera especial?

“Sí, aquí algún tiempo había una rivalidad local entre Ed Paredes y Joey Hernández. Tuve el privilegio de estar en la segunda pelea, una revancha, tras un primer encuentro controversial. Esa pelea siempre quedará conmigo porque era bien del sur de la Florida, uno ero de Dade y el otro de Broward. Fue pelea en la Universidad de Nova’‘.

¿Te falta algo por hacer?

“Estoy contento donde esto me ha llevado. He completado mucho más de lo que aspiraba. Cada vez que entro al cuadrilátero es un regalo para mí. La paga no es mucha, pero esto yo lo hago por verdadero amor al deporte

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de enero de 2021, 11:36 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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