Chocolatito vs Gallo, viene demorada, pero con ribetes de clásico. Aquí están las claves de la pelea
No debieron pasar tantos años, ocho para ser precisos, pero al menos ya está aquí. Lo sucedido hace tanto tiempo entre Román “Chocolatito’‘ González y Juan Francisco “Gallito’‘ Estrada apenas es relevante para lo que puede suceder este sábado en Dallas, cuando choquen por segunda vez.
Ambos ponen en juegos sus cinturones de las 115 libras como los mejores hombres de la división y, sin temor a equivocar, dos de los mejores de todos los tiempos en cualquier categoría chica. Que hayan llegado hasta aquí en estas condiciones pasados los 30 años, dice mucho del talento del nicaragüense y el mexicano.
Hace ocho años, Chocolatitno fue el mejor. Por ese entonces era un campeón hecho y derecho que le aceptaba el reto a un joven impetuoso que en el proceso de perder se ganaba el respeto de todos y dejaba planteada la posibilidad de una revancha. Créanme, una mala pelea no invita a una segunda. Mata el interés.
Parecía que la segunda entrega de la sega sería cuestión de tiempo. Casi inminente.
El hecho de que hayan transcurrido eso ocho años son una prueba más de los problemas que plagan al boxeo: intereses, televisoras, promotores, managers. Cada cual tirando del carro para su lado sin pensar en los aficionados. Así que mejor algo que nada, aunque llovió tanto bajo los puentes que aquella primera pelea no es ni siquiera un marco de referencia.
Los guerreros son diferentes, el peso es distinto, el momento también. González siguió adelante como el gran campeón que es, llegando a estar en la lista de los mejores libra por libra, al tope, y Estrada capturó una faja mundial e inscribió su nombre entre la realiza del boxeo mexicano.
Pero ambos chocaron con una roca tailandesa. Chocolatito pudo haber ganado la primera, pero en la segunda pelea no pudo descifrar a Srikaset Sor Rungvisai, quien le ganó por nocaut y puso una nube de duda en su legendaria carrera. Gallito también sucumbiría a manos del asiático, pero luego sabría hacer los ajustes para vengar la derrota.
Contra todo pronóstico, González volvería a reinar con un sólido triunfo por nocaut ante el inglés Kal Yafai, conquistando el derecho a unificar fajas con el hombre al que había superado en el 2012. De modo que la cita llega demorada, pero nunca es tarde si las expectativas son buenas. Y estas, sin dudas, lo son.
Quizá el nicaragüense no tenga los reflejos de antes, tal vez ha perdido un paso, pero su agresividad y pegada deben seguir intactas, así como el interés de presionar y llevar a Estrada a la distancia corta, donde suele descargar unos ganchos infernales.
Gallito, por su parte, deberá hacer algo parecido a la segunda pelea ante Rungvisai. El cuerpo a cuerpo le causó problemas ante un hombre más fuerte y pegador. En sus ajustes, el mexicano boxeó a distancia y se movió de manera inteligente para vencer al tailandés. Si repite la fórmula, estaría en condiciones de vengar la última de sus tres derrotas.
Las apuestas van por Estrada, pero esta pelea puede ser más cerrada. González es un histórico y apostar contra las leyendas suele ser complicado. Más allá de cualquier consideración, esta es una de esas citas que uno no debe perderse. ¿Quién sabe si deban pasar ocho años para una trilogía?
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de marzo de 2021, 11:25 a. m..